viernes, 4 de marzo de 2016

Los riesgos de la Constituyente


El principal argumento de la MUD para hoy, a 3 años de la Siembra del Comandante y casi 2 meses de haber instalado la AN, diga que por fin encontró la fórmula para salir de Maduro (siendo esta la primera promesa de Henry Ramos al asumir la presidencia del poder legislativo) y que la misma consiste en abordar 4 rutas simultáneas: la renuncia, el revocatorio, la enmienda y la constituyente, responde a una correcta razón estratégica: Si las 4 no se contradicen entre sí ¿cuál es el problema de descartar alguna?

Y aunque en el párrafo anterior reconozco estar equivocado, yo sí estoy casado con la idea de la Asamblea Nacional Constituyente. Entre mis argumentos destaca que la Renuncia es un acto voluntario, la Enmienda no es retroactiva y el Revocatorio es el más difícil. La Constituyente permite renovar todos los poderes públicos de un plumazo.

Pero una constituyente es una caja de pandora, donde no parece muy recomendable meter el saco de gatos que es hoy la MUD. Para que un proceso constituyente sea bien llevado (Omita este párrafo si se considera escuálido radical) se necesita un liderazgo como el de Chávez, o al menos con la suficiente transcendencia para poner orden en la pea.

Pongamos ejemplos: ¿Quién es el líder a quien más se le pararía bolas? Capriles, López, Allup, Mendoza y Falcón representan mensajes distintos. Además hay una pelea estéril entre Voluntad Popular y Primero Justicia. Estéril porque aun cuando el mejor liderazgo lo tiene la tolda naranja, el perfecto tiempo de Dios le dio la razón a los aurinegros.

Otro, por creencias religiosas a mucha gente le disgusta la presencia de Tomás Adrian en la Asamblea. Es decir, en cosas tan elementales como los derechos civiles hay discordancias, lo que significa que para dar rango constitucional a la figura de los homosexuales hay que explicarle a una parte de la MUD (Y a Nuvipa) que los maricos también tienen derecho a Dios y que lo que se le hizo a Alan Turing va en contra de cualquier concepto de misericordia.

Es decir, una constitución que agrupe todos los sentimientos de la MUD nos llevaría a dos artículos: El que no trabaja, no come y el resentimiento no construye nada bueno. También habría consenso en “Los militares no sirven para administrar media mierda, sino, vean en lo que convirtió Vielma Mora al Táchira” (Este artículo no aplica a Henry Falcón).

¿Existe la posibilidad de encontrar un proyecto de país común entre todas las maneras de pensar? Por supuesto, así nacen todas las constituciones ¿Es el momento para concentrarse en ese debate? Aunque a mucha gente le preocupe más evitar que el BCV siga imprimiendo dinero inorgánico y provocando una inflación de 4 o 5 dígitos como la de Perú durante el primer gobierno de Alan García, yo creo que la respuesta es sí, y que para luego es tarde.

Yo escribí el año pasado una serie de ensayos titulados “Cómo se arregla este peo”, que incluyen temas como el mensaje desde el Estado hacia la sociedad, cómo abordar la educación, la relación con la empresa privada, el no banalizar los malos ejemplos… Un proyecto que, aunque sea consecuencia de la destrucción que está dejando el chavismo, al punto que Venezuela sea hoy más pobre que los padres de Marimar, tiene que incluirlos. Claro, al chavista pendejo que creyó en esa especie de Don Francisco a imagen y semejanza de las más mediocres ideas de la pubertad de Eduardo Galeano, pero cuyo punto de vista social es importante para entender que la pobreza 0 no es solo una meta del milenio, sino la base de toda sociedad exitosa. El enchufado que se mame una caravana de güebo.


Estoy seguro que es el momento de imaginar a esa Venezuela próspera, que será una realidad en 10 o 20 años. El colapso del chavismo está a la vuelta de la esquina (o al menos más cerca que cuando el paro petrolero) y no es justo que nos agarre de sorpresa y nuestra propuesta vuela a ser colocar de presidente a un líder de Fedecamaras.

Los tres pasos para (re) encontrar la inteligencia venezolana


En mi constante búsqueda de motivos para seguir sembrando la esperanza en mis compatriotas, hoy escribiré sobre 4 venezolanos, quienes han sido responsables de lo mucho que hemos logrado como sociedad, a pesar de lo poco que lo apreciamos. Una vaina loca.

El primer personaje es Willy McKey, semiólogo político, escritor y columnista de Prodavinci. McKey, padre de “La Manito”, escribió un artículo titulado “La cosa está muy dura, pero tengo fe” (o el dilema de ser militante o feligrés), en la cual explica que la religión (muchas veces la política se convierte en eso, por ejemplo cuando embalsamamos ex presidentes) está basada principalmente en el miedo. Tan acertado es su comentario que la fe fue el instrumento de control social más efectivo antes que los griegos y los romanos inventaran la democracia y el derecho.

El también poeta nos explica que hoy el principal mensaje del gobierno es el miedo, el miedo construido en particulares visiones del pasado, tales como “Hace 30 años los pobres comían perrarina”. Yo no dudo que en alguna favela del oeste de Caracas un grupo familiar haya recurrido a eso, aunque el kilo de perrarina (que hoy compro para mis gatos) no es, ni ha sido, significativamente más barata que el de caraotas, pasta, arroz o sardinas. Si un chavista quiere ver miseria, vaya al terminal de Maracay y observe de primera mano el estado en el que viven nuestros pueblos originarios, para quienes no hubo una Misión en 17 años. Yo fui hace 3 semanas.

El miedo suele ser el arma de quien se siente acorralado.

El segundo compatriota es Marco Trejo, otro chamo de 28 años (Mckey tiene 35 igual que yo), quien en su papel de consultor político ideó el jingle “Abajo, a la izquierda, en la esquina la de la manito”, el video de “Mi Querencia” (Confieso me llegó al corazón) y llevó al mundo pop un mensaje político perfectamente contado con imágenes preciosas de nuestra asquerosa capital, cantado por Nacho y un carajo que no es Chino. A ambos le agradezco devolverme algo de lo que he intentado sembrar en mi entorno: Esperanza de un país mejor, hecho por nosotros.

Trejo explicó en una entrevista a El Nacional, realizada luego de la victoria del 6D, la conveniencia de no responder a mensajes que denoten miedo, ya que caer en ese debate solo genera desesperanza. Hablar si de las cosas que hace mal el gobierno, ya que es el descontento el principal motivador en los procesos electorales.

Luego quiero referirme a Laureano Márquez. En su artículo de hoy en el Diario TalCual (Runrun.es y El Carabobeño también lo publican) nos pide exactamente el esfuerzo que debemos dar para salir de esta trampa institucional en la que nos metió “La mejor constitución del mundo”, sí, esa que asigna a la Sala Constitucional del TSJ poderes supraconstitucionales, o tal vez de “Inquisición”. Márquez nos exige buscar una salida inteligente, la cual no sabemos cuál es. Es obvio, no hay problema que la inteligencia humana no pueda resolver, pero debemos sacar lo mejor de nosotros mismos.

Finalmente quiero citar a Chúo Torrealba, líder de la MUD y quien asistió este viernes a Maracay. A un auditorio hambriento de soluciones y que lucha por vencer la desesperanza, le dijo que es increíble que hace dos meses ganamos las elecciones en los barrios de Caracas, Maracay, Valencia, Barquisimeto y en pueblos como la mismísima Sabaneta de Barinas. “Y aun así seguimos pensando como perdedores”, sentenció.
Es cierto, luego que escuchamos la lloradera que nos iban a robar las elecciones, que las máquinas estaban trucadas, que Tiby nunca diría tal o cual cosa… no solo ganamos como lo hicimos en 2007, le echamos una redoblona de güebo a un narco estado petrolero, que solo nos limitó a dos estrategia comunicacionales: Boca a boca y redes sociales.

Torrealba citó a Conan Doyle, no por la inteligencia que tuvo para crear a un personaje como Sherlock Holmes, sino por el odio que sentía por su inolvidable personaje. Doyle quería ser escritor de novelas románticas, pero por hambre tuvo que construir las aventuras del detective inglés, a quien siempre mataba al final de sus aventuras, pero debía revivirle por la aclamación del público.

Doyle murió odiando a su mejor creación. “Se parece a nosotros, cada vez que ganamos o avanzamos, nos dejamos infectar por la desesperanza y volvemos a caer” concluyó el comunicador popular.

Torrealba también tuvo palabras de elogio para Trejo, McKey y los demás venezolanos anónimos responsables de esta odisea de 17 años, pero particularmente por el primero “Ningún asesor de afuera pudo haber hecho un trabajo mejor que ese chamo, porque él es de aquí”.

También tiene razón, la mayoría de los creativos que conozco se creen del primer mundo, dicen ser de izquierda pero no votan por el chavismo, creen que Zapatero lo hizo bien, que Pablo Iglesias sería incapaz de dejar a España peor que Venezuela porque ellos sí son cultos, que en el viejo mundo jamás votarían por un loco que mate a una etnia entera y lleve a su país a una guerra mundial contra dos superpotencias, dejando a un país como Alemania vuelto mierda en 10 años. Y sentarse con un chavista para escucharle, comprender sus motivaciones y hacer cambiar de opinión a una buena parte, menos.


Venezuela exige que nos (re) encontremos con nuestra inteligencia, con nuestra capacidad de encontrar patrones que nos conduzcan a descubrir la salida de nuestro laberinto. Eso es elemental, mi querido Watson.

PD: Los tres pasos serían vencer el miedo, no responder a mensajes que el contrario quiera imponer y sacar lo mejor de nosotros mismos.

martes, 1 de marzo de 2016

La importancia de hacer las cosas bien

Yo no soy adeco, mi familia tampoco lo es ni lo fue. Jamás he utilizado una camisa con los símbolos del partido del pueblo por simpatía, pero sí he empleado el escudo de “Pan, Tierra y Trabajo”, cuando la solidaridad por un muerto político me ha obligado a rescatar el ícono del partido más ganador de la democracia venezolana.

Es por eso que yo no estuve de acuerdo con la figura de Ramos Allup como presidente de la Asamblea Nacional. Incluso me atreví a decir que Tamara Adrián (Excelente economista y ahora primer diputado transgénero de Latinoamérica) resultaría mejor candidato  para ser el segundo “hombre” más poderoso del país. Lamentablemente ese día me di cuenta que mis amigos “Cristianos” tienen criterios dignos del siglo XIV para juzgar las aptitudes de los seres humanos.

Pero a mí no me molestó que el adeco más representativo en la actualidad retirara la imagen de Chávez del antiguo congreso y menos el del “Bolívar mulato”, que en nada se parece a los cuadros que, a juicio del otrora niño mantuano, eran su viva imagen. A pesar de la lloradera de los fanáticos del “comandante eterno”, la respuesta que dio Allup ante el propio maduro fue magistral: Aquí solo los símbolos patrios: La bandera, el escudo, el himno nacional y (a juicio del propio Simón Bolívar) la imagen  del Libertador.

La lentitud de los procesos iniciados por la AN es denunciada por todos los líderes de opinión. Primero que no debieron sacar la imagen del ex presidente del hemiciclo (Como si se tratara de un retrato de Iván Drago en Rocky IV), que Allup fue grosero, que legislan como si el país se estuviera hundiendo y, recientemente, que no se han avocado a sacar a Maduro. Ya allí hay un primer punto positivo: La comprensión del problema político por parte de la opinión pública.

Pero los resultados de las muy acertadas encuestas de Venebarómetro y Datanálisis, que han estado muy acertadas en sus resultados al menos desde octubre de 2012 hasta hoy, demuestran datos muy interesantes. La consultora propiedad de Carlos Croes y dirigida por Edgar Gutiérrez, plantea que el chavismo no llegaría en un escenario de polarización a un 30%, en parte porque ya no tienen el dinero para movilizarlo, y que de ellos, el 60% está dispuesto a votar para revocar a Maduro.

Por su parte, la empresa conducida por Luis Vicente León, asegura que de las leyes propuestas por la AN, como la de los cestaticket para los jubilados, la propiedad para la Misión Vivienda y la de producción nacional tienen el apoyo de más del 85% de los venezolanos. De hecho, la más polémica, la de amnistía cuenta con el respaldo del 68% del país y el rechazo de solo 17%. Este último dato representaría el chavismo duro hoy, que en un 50% respalda las demás proyectos de leyes de carácter social.


La inmensa mayoría de los venezolanos apoya a la oposición y sus acciones. La mayoría que se tiene no es transitoria, ni lo será mientras el gobierno se atrinchere en los tribunales para seguir robando.

sábado, 27 de febrero de 2016

Y mis Oscars son para...


Todos los años escribo un post sobre las películas que más me gustaron en el año. Lo hago porque siempre que me meto en quinielas (en casi todas pongo en juego mi honor, menos este año que compito por un televisor Samsung SmartTV) elijo a las ganadoras en base al resto de las premiaciones previas durante el año. Esto es porque los Oscars tienen su estilo y son los más predecibles de cualquier temporada de premios.

Como siempre, también colocaré mis favoritas. Comparemos entonces:

Mejor película
Favorita: Spotlight. Luchó la temporada de premios con “El Renacido” y considero que por su tema llevará a la academia a seleccionarla. Es, según las apuestas, la categoría más reñida.
Preferida: Ninguna de las nominadas, aunque me parece que entre esas 10, las mejores son "Bridge of Spies" y “Mad Max”. Mis películas preferidas este año son dos animaciones: Intensamente y Anomalisa.

Director
Favorito: Rara vez la mejor película no se alza con el mejor director. Si bien las posibilidades de Iñárritu de repetir son enormes, apuesto este año a George Miller. Será un merecido homenaje como el que tendrá Stallone por mejor actor de reparto.
Preferido: George Miller.

Actor principal
Favorito: Leonardo DiCaprio. Viene invicto en la temporada de premios. Aunque siempre diré que su mejor actuación fue en La Playa.
Preferido: La actuación de Michael Fassbender en Jobs es muy superior a la de DiCaprio. Sencillamente los Oscar de este año van a lavar su conciencia porque el protagonista de Titanic se dejó coger por un oso.

Actriz principal
Favorita y preferida: Brie Larson por Room. Impecable.

Actor de reparto
Favorito y preferido: Sylvester Stallone. Rocky con cáncer es insuperable.

Actriz de reparto
Favorita y preferida: Alicia Vikander por La Chica Danesa.

Guión original
Favorita: Spotlight.
Preferida: Intensamente.

Guión adaptado
Favorita: The Big Short.
Preferida: Room.

Película de animación
Favorita y preferida: Intensamente. Pero en serio, háganse un favor y vean Anomalisa, es una genialidad.

Banda sonora
Favorita y preferida: "The Hateful Eight".

Fotografía
Favorita y preferida: Mad Max. De hecho no creo que haya necesidad de nombrar las demás categorías técnicas, ya que debe arrasar (Vestuario, edición, maquillaje, efectos especiales… Tal vez pierda mezcla de sonido con Star Wars).


Lamentablemente yo no voto para los Oscars, pero si tuviera alguna capacidad para decidir algo, estos premios tendrían el criterio de un viejo que ve MTV… o VH1.

martes, 23 de febrero de 2016

Mi carta para Capriles y La Causa R



Saludos para mis amigos de Primero Justicia y La Causa R, al menos para quienes me puedan leer.

Soy un joven opositor que cumplió 18 años en 1998 y orgullosamente puedo decir que jamás voté por esta mierda que arruinó a país. Puedo levantarme, mirarme al espejo –aunque trabajo para el Estado porque mi empresa fue nacionalizada- y decir con orgullo que he formado parte de todas las luchas en contra de estos sinvergüenzas, desde las marchas en el año 2002, las recolecciones de firmas en 2004 (cuando mi hogar fue asaltado por venganza política), y luego he aportado mi capital intelectual y mi humilde esfuerzo para ayudar desde las sombras al rotundo éxito de las  elecciones parlamentarias del 6 de diciembre.

Ojo, no estuve de acuerdo ni participé en La Salida. Supe desde el principio que eso solo traería más desesperanza y miedo a los jóvenes menores que yo. Tristemente admito que la mayoría de mis amigos está en otras tierras haciendo nada y otros gracias a Dios, les ha ido mejor.

Agradezco a mi madre por su rígida formación que evitó que me convirtiera en drogo o vago, a mi padre por sus apoyos puntuales y sus genes que me hicieron lo suficientemente inteligente para no dejarme convencer por esta raza de manipuladores que se aprovechan de las mentes débiles, aquellas que no son capaces de sobreponerse a su resentimiento, a entender que si uno está jodido es por las decisiones que uno mismo toma.

Quisiera culminar esta justificación con las palabras de Luis Alberto Machado, quien tristemente hoy nos abandonó de este plano físico. “Si usted agarra toda la riqueza del mundo y la reparte equitativamente, al poco tiempo los ricos serán mucho más ricos, y los pobre mucho más pobres”.

II

Reafirmo mi confesa admiración para Henrique Capriles. Ha sido él quien desde un principio impulsó la ruta era electoral y si bien puedo reprocharle que no le haya dicho con claridad que perdió por 200 mil votos ante Nicolás Maduro en abril de 2013, tuvo la fortaleza para levantarse y tomar la decisión que solo los héroes pueden tomar: La correcta.

Y estas elecciones las ganamos como los Tigres de Aragua: De visitante y con los medios de comunicación y los árbitros en contra.

Sin embargo, los pueblos no deben tener a los líderes que merecen sino a los que necesitan.

Y con respecto a los amigos de la Causa R, les reconozco el haberse separado de la cuerda de vagabundos que resultaron ser los señores del PPT, quienes fueron los operadores políticos del gobierno más corrupto de la historia del mundo. También les concedo que deseen construir una opción de izquierda que este país va a necesitar los años por venir.

Pero me encuentro tremendamente consternado porque ya en marzo de 2016, con una Asamblea Nacional con 2 meses en el poder, descubro que no había agenda política para salir de la crisis. Entiendo que la MUD es plural, que ese es el precio de la democracia y que las propuestas tienen que ser debatidas con el pueblo, pero el escenario más probable es que “el peo” explote antes que podamos dar un rumbo institucional a la salida que el pueblo venezolano, chavista y opositor, exigen al liderazgo político.

Entiendo también que el fracaso político del 2002 y 2006 nos enseñó a hacer las cosas bien, pero hay que ser oportunos con los tiempos. No porque los chavistas puedan regresar, esa gente ya no gana ni en los pueblos de Portuguesa que se mantuvieron comunistas hasta los años 80, sino por amenazas más grandes, como las cárceles, los trenes, las armas en la calle, es decir, un escenario de anarquía total muy probable en este momento. Lo sabemos los "aragüeños petencia".

III

Capriles, no estoy de acuerdo con el revocatorio. Si por mala suerte este instrumento se materializa luego del año 4 de Maduro en el poder, el período lo completaría el vicepresidente de turno. Además hay que recoger firmas, actividad en la que no podremos participar los empleados públicos. El revocatorio, como método de hacer política, murió con la lista de Tascón.

Amigos de la Causa R, las leyes no son retroactivas. Tendrá mucha razón el TSJ si alega que Nicolás Maduro fue electo para 6 años, no para 4. Una reforma estaría sometida a las opiniones de la Sala Constitucional del TSJ, la constituyente no y es un mecanismo previsto en la constitución vigente.

Todos los caminos de solución política institucional nos conducirán a la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente. La idea no es salir de Maduro, sino de todos aquellos personajes que, usando los símbolos del chavismo, acabaron con este país y enriquecieron a los paraísos fiscales.

Además, la CRBV ha demostrado tener muchas sombras, las cuales son la excusa perfecta para la existencia de una “Sala” con poderes supraconstitucionales.

Allí les dejo esta idea. Y por favor, no le tengan miedo al pueblo, esta mayoría dejó de ser circunstancial desde que rompimos el mito de la invencibilidad del chavismo.

domingo, 27 de diciembre de 2015

El 18 y el 20 Los fanáticos que construyeron la historia de los Tigres de Aragua

III

Con la llegada de Internet, los Tigres de Aragua crearon su página WEB, a cual era manejada por mi colega y compañero de estudios de periodismo José Daza. La misma poseía un foro, que sirvió como canal de comunicación para que un grupo de fanáticos creara un año antes la Asociación de Fanáticos de los Tigres de Aragua. Hartos de tanto perder, los fanáticos empezaron a intercambiar teléfonos y cuentas Hotmail para intentar construir algo que ayudara al equipo de la cuna de  los mejores deportistas profesionales del país y a la recién nombrada directiva del equipo, encabezada por Rafael Rodríguez Rendón, que había logrado alcanzar una final después de 10 años.

En esa primera temporada hicieron camisas verde y negras para los directivos –alrededor de 25, casi todo el lote de inscritos del primer año-, se construyó una página WEB manejada por Hendrix Galavés y a un pana  a quien recuerdo como “El Chino” y que frecuentemente saludo en las calles de Maracay, y por supuesto nuestra marca de fábrica: Los viajes. Yo estaba desempleado y ahorré para poder pagar el primer lote de inscripción, que incluía una camisa, el carné y una calcomanía.

El contacto lo hice con el usuario Tigrero2002, Douglas Blanco, quien ese año se incorporó al equipo de la página WEB de AFTA. La reunión se realizaría en Las Tablitas, un bar que quedaba cerca de mi casa en Las Delicias, para celebrar el primer año de la asociación. La primera persona que encontré fue a Paiva, un gordito casi albino con quien había estudiado en el Colegio San José. En realidad nunca fuimos grandes amigos en la adolescencia, pero coincidíamos en las horas libres para jugar baloncesto. Siempre me recordó porque yo vestía una camisa de los Tigres con un logo horroroso, mientras nuestros compañeros usaban los uniformes del Milán, el Barsa, la Juve…

Esa tarde me senté a hablar con los miembros de la Asociación: Víctor Apolón, presidente, Antonio Silva, su expresidente, Robert Torres el vicepresidente, José Moreno (Paiva) secretario, no recuerdo al tesorero, pero también estaban Douglas Blanco (vocal en algo), Hendrix Galavés (Otro vocal), Julio César Arévalo, Figueredo (olvidé su nombre) y algún otro personaje que pasó a formar parte de mi familia del béisbol de invierno. Ese día sembré la idea que cómo era posible que un equipo con casi 40 años de historia solo tuviera un número retirado, el 13 de David Concepción, ya que el 11 de Aparicio es de toda la liga.

“En mi opinión deben ser el “Chalao” Méndez, por su brillante defensa y por poseer (en ese momento) los principales récords ofensivos del equipo. Y el otro es Roberto Muñoz, porque es el equivalente en el picheo, además de ser una leyenda del béisbol nacional.


Y aunque los primeros años de AFTA transcurrieron en viajes de borracheras a Valencia, Barquisimeto, Acarigua, ya esta historia comenzaba a agarrar cuerpo.

El 18 y el 20 Los fanáticos que construyeron la historia de los Tigres de Aragua

II

La historia de cómo me hice tigrero comienza casi una década antes de mi nacimiento. Elio Chacón, grande liga venezolano famoso por robar el home del Yankee Stadium en una Serie Mundial, decidió echar raíces en Maracay durante sus años de pelotero activo con el equipo de expansión del estado Aragua. Producto de ello nació mi hermana Criscory, y de su amistad con David Concepción los de mis primos David Alejandro, David Eduardo y Daneska. Su esposa, Dilia Montenegro de Concepción, es prima de mi mamá.

Sobre Elio solo quiero escribir cosas positivas, ya que no conocí al un pelotero cuya carrera culminó por vicios y su matrimonio por infidelidades. Dios sabe por qué hace las cosas y el fracaso de su matrimonio fue la causa de mi llegada al mundo en 1980. Mi primer bate me lo regló cuando tenía cinco años: Fue un premio de “Jugador de la semana” de las Águilas del Zulia, que al palidecer ante otros trofeos profesionales, llegó a mis manos con el peso perfecto para volverlo leña a punta de swings en el patio de la casa de mi abuela.

Chacón también me llevó a entrenar al Parque Metropolitano, me regaló pelotas, bates de aluminio, un guante que aún conservo y como cosa anecdótica, me enseñó a ahorrar. Cuando venía a Maracay se quedaba en el Hotel Italo, nos invitaba a comer en El Portón de la Abuela y me decía “Chamín, préstame una orquídea” (Bs. 500) con la cual pagaba el almuerzo. Antes de regresar a Caracas, me devolvía la Orquidea y me regalaba otra. Gracias a él, compré mi primer gran lujo: Un televisor 18 pulgadas marca Sony a control remoto.

Su salida de los Tigres fue el motivo para que una persona muy importante de mi casa se convirtiera en fanática de las Águilas del Zulia: Mi abuela. Ella atribuía al equipo de nuestro estado –nació en Barbacoas en 1924, cuando ya había dejado de formar parte de Guárico- la ruptura del matrimonio de mi mamá, como quien busca una excusa tonta para no ver la realidad. Sin embargo, eso no motivó a que cuando tuve uso de razón –según mis cálculos, a los 8 años-, preguntara cuál era el equipo de mi ciudad y me dijeron que los Tigres de Aragua, el equipo del esposo de mi prima Dilia.

Ese año los Tigres llegaron a la final contra los Leones del Caracas, la cual perdieron en seis juegos. Nunca lo olvido porque yo quería quedarme en casa viendo el juego, pero mi familia era copeyana y ese domingo se realizó “El Pabellón Verde”, una verbena anual que realizaban los partidarios de Eduardo Fernández para celebrar el cumpleaños del partido político. A propósito, “El Tigre” es caraquista.

Los viejos parlantes del parque de ferias de San Jacinto anunciaban los resultados parciales del encuentro. Como no entendía qué decían, me enteré del resultado al llegar a casa y calarme las burlas de José Visconti en la sección de deportes de El Observador en RCTV. Desde ese día nació mi aversión a los Leones.

Luego me tocó calarme las burlas de mi abuela en las finales del 89 y del 92, cuando fueron las Águilas las campeonas del circuito local. En ambas finales lloré como el niño que era, un niño que se sabía todas las capitales de Sudamérica y del país desde edad precoz, que aprendió a leer a los 5 años gracias a su casi ausente padre y que no entendía por qué en la escuela no le enseñaban la historia de su ciudad, más aun, por qué –ya adulto- cuando como periodista le tocaba organizar ruedas de prensa, estas siempre omitían a la quinta ciudad más poblada del país, pero que incluían a centros poblados más pequeños como San Cristóbal, Mérida, Ciudad Guayana o Puerto La Cruz.

Esa ausencia era más evidente en la historia de los Tigres de Aragua. Por ejemplo, las Hemerotecas –actualmente cerradas- del diario El Siglo y El Aragüeño, no poseen ejemplares del día del debut de los Tigres o de su primer campeonato, sencillamente porque no existían.

En esa época no existía Youtube, donde se puede ubicar y revivir hasta la saciedad el batazo de Alex Romero ante Magallanes, el Tricampeonato en Caracas, La Serie del Caribe en Mexicali, el ponche de Buttó a Bob Abreu y los dos jonrones de Cabrera ante Carlos Silva en Puerto La Cruz. Había que hurgar en las guías de medios y en libros como “Cien años del Béisbol” de Eleazar Díaz Rangel, para encontrar los nombres de los otros protagonistas de la historia de los Tigres distintos a David Concepción.

Esa curiosidad me impulsó a realizar mi trabajo especial de grado, que fue un análisis de las estadísticas de los Tigres de Aragua en la temporada 2001-02, la cual se encuentra en la biblioteca del Museo del Béisbol. Por suerte, ese año el equipo batió todos los récords ofensivos del béisbol venezolano.

Esa idea se me pasó por la cabeza hasta el mes de mayo de 2003, cuando ingresé a la Asociación de Fanáticos de los Tigres de Aragua, cuyas siglas AFTA son la denominación de una enfermedad bucal.

El 18 y el 20 Los fanáticos que construyeron la historia de los Tigres de Aragua

I

El 13 de diciembre de 2015 la directiva de la Fundación Tigres de Aragua, encabezada por Carlos Guillén y David Concepción, realizó el acto formal del retiro del número de Roberto Muñoz, apodado “El Caballo de Hierro” o “El Pluto”, por quienes le conocieron en la ciudad de Maracay, donde vivió por más de 40 años.

La solicitud del retiro de su número 20 y el 18 de Jesús “Chalao” Méndez fue propuesta por un grupo de fanáticos el 18 de diciembre de 2005, 10 años antes. Muñoz era “Echador de broma” y “bocón”, pero consciente de su vejez me dijo a mí en una entrevista disponible en Youtube y a Ramón Corro en el programa “La Voz del Fanático” de Meridiano Televisión, que tal y como rezaba la canción del gran Combo “Lo que me vayan a dar, que me lo den en vida”. Pero que en el caso que así ocurriera, sería muy bonito que sus nietos vieran en las torres del estado de Maracay el número de su abuelo.


Muñoz tuvo una idea de la lucha que representó para ese grupo de fanáticos conseguir esa meta, que efectivamente se consiguió 3 años después de su muerte. Esta historia merece ser contada. Tal vez los apellidos Paiva, Aliendo, Argüelles, Benarroch, Guerrero, Torres, Apolón, Silva, Galavéz, Blanco o Montenegro no son célebres en las espaldas de los uniformes de los Tigres, pero sí en las tribunas del José Pérez Colmenares. Comenzaré con la crónica que puedo contar mejor, ya que la he vivido: La mía.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Y la vida normal, para cuándo?

La vida tiene distintos significados para cada persona. Sin embargo, cada vida se construye según las decisiones que tomamos en el tiempo.

35 navidades vividas y puedo asegurar que mi vida ha valido la pena, que he construido una serie de historias que vale la pena contar y que el contexto que me tocó vivir me permitió ser una especie de héroe del silencio, sencillamente porque me tocó serlo, tal vez por mi terquedad de no huir de las situaciones difíciles.

Dos torres en el estadio de mi ciudad tienen un significado gracias a mi perseverancia, he sembrado el optimismo y la victoria en una sociedad que merece vivir alegremente y ni hablar de las personas que he podido ayudar. Eso bien vale un documental de Sundance.

En estos días escuché al líder de la oposición venezolana José Torrealba en su programa de radio. Una mujer le llamó y le dijo que lo amaba, esto por el impresionante logro social que significó la victoria electoral del 6 de diciembre. Supe que era en sentido figurado porque él se parece a Shrek y porque en estos tiempos los actos de heroísmo y justicia no enamoran a nadie.

Ser una buena persona, vencer adversidades y nadar en contra de la corriente solo por ser fiel a los ideales de justicia no inspiran amor, no al menos si se es sincero y no se usan las buenas acciones para manipular a la gente.

Durante el tiempo que me tocó vivir, el hombre no sólo debe trabajar y hacer las tareas difíciles del hogar, también debe verse más hermoso que la mujer, tener chocolates en el abdomen o si no ser musculoso, depende de la moda. Es impresionante que esas cosas tan triviales pesen tanto para no estar solo.

Pasa el tiempo y me siento orgulloso de mí mismo y de lo que he logrado, pero sé que mi única compañera será la soledad. Mi certeza es porque en 35 años nadie se ha enamorado de este particular personaje.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

El día que cayó el muro de La Victoria

Era una madrugada de sábado… o ya domingo, en medio de una de las clásicas partidas de dominó con mis amigos. Conversaba con uno de los que decidió cruzar el charco sin nada seguro, más que el pasaporte español de su novia, sobre nuestra profesora de alemán, ya que en algún momento pensó en seguir preparándose mientras pasaba esta interminable tormenta.

Les comenté a todos los presentes que Frau Bauman había nacido en Frankfurt, durante los bombardeos de los aliados a los nazis. Su madre dio a luz en su casa rural, muy a pesar de las recomendaciones de acudir a un refugio, ya que sufría de claustrofobia. La hoy anciana vivió a mi edad la caída del muro de Berlín. Les describí tal cual como ella me lo contó “Sencillamente el pueblo vio a los ojos a los militares y le dijeron –imagine esto en alemán- “Marico, vamos a tumbar esa mierda”, a lo que respondieron “Fuego”.

El domingo cayó un muro en Venezuela, el muro de la soberbia chavista, que creía que su forma de ver las cosas sería abrazada por el pueblo por siempre y para siempre, ya que la “otra visión” va a acabar con la humanidad. También cayó el muro de la desesperanza, que llevó a más de uno a criticar a quienes decidieron quedarse en este país echándole bolas, a rescatar a su patria de la miseria y la mediocridad.

Pero no quiero caerle a palos a nadie. Humillar a un chavista más allá de mandarle un meme que simbolice los resultados electorales con alguna relación sexual a la fuerza, o aplicar una ración de bulliying a quienes lo dejaron todo para, desde los más bajo, ayudar a construir a otra nación sin que te reconozcan nada por ser un inmigrante ilegal, nada de es suma buenas voluntades. Hoy el chavista tiene un corto circuito mental –o tal vez empezó a “pensar” y “darse cuenta”- y el otro guarda silencio.

Por eso quiero dejarles en paz y reprender a todo aquel que crea que con la ofensa construiremos un país distinto. Por eso quiero hacer un homenaje a quienes derribamos el “Muro de la Victoria”, o mejor dicho, acabamos con esa barrera que nos impedía ganar, luchando contra las condiciones más injustas posibles y obteniendo una victoria como nunca antes había visto esta nación.

Durante las interminables colas, el pobre y el –mal llamado- clase media se encontraron. La imagen que construyeron los “líderes” (incluyendo a su prócer galáctico) se derribó cuando la chica morena del barrio se encontró con la sifrina de Caurimare en la cola para comprar toallas sanitarias, porque sí, a las mujeres con real también les viene la regla y tienen que usar la marca que hay.

Ese compartir también les hizo entender que en este país, la posición socioeconómica no te salva de la delincuencia, más allá de los iconográficos casos de Mónica Spear e incluso enchufados como Robert Serra, sobre quien los chavistas construyen una leyenda basada en un crimen pasional / homosexual, donde se robaron dólares y armas, esto según un amigo del CCICPC que estuvo en los interrogatorios.

Contra ambos problemas, el gobierno nunca tuvo una respuesta. El pobre se dio cuenta que su adversario no era el chamo que salió a trancar su calle, para que luego un motorizado a sueldo le echara tiros en su propia casa. A propósito, ese gesto de estúpida valentía hizo ganarnos el respeto de quienes desde su pobreza han tenido que confrontar la ley del opresor.

Lo mejor de nosotros mismos

El gobierno solo tuvo excusas. Imágenes mentales como la “guerra económica”, que no era más que unos argumentos tergiversados para evadir su propia responsabilidad. Su propuesta fue la trampa, como clonar una tarjeta electoral, hecho este que obligó a los creativos de la oposición a crear el jingle más pegajoso en la historia de nuestra política: “Abajo, a la izquierda, en la esquina la de la manito”.

Esto se ganó echándole cabeza, ya que no existe problema que la inteligencia humana no sea capaz de comprender y solucionar. Al respecto, Chúo Torrealba habló con quienes trabajaron en el canal de la Unidad en Youtube y les dijo  palabras más, palabras menos, que él estaba consciente de las bolas que le pusieron, y que estos criminales que maneja el Estado venezolano nos obligaron a aportar, a inventar y a sacar lo mejor de nosotros mismos. Porque contrario al discurso oficial, esto lo logramos venezolanos brillantes, pero sobre todo honestos. Y lo hicimos porque quisimos.

Es por ello que en un plano más personal debo rendir homenaje a mi mamá. Siempre cuando escribo sobre motivación lo hago sobre los Tigres de Aragua porque es mucho más mediático, pero la perseverancia y la honestidad la aprendí de ella. También aprendí a decir a cantarle las verdades a mis amigos “sin vaselina” y por sobre todas las cosas a no rendirme. Si ella lo hubiera hecho hace más de 30 años, yo no estaría aquí escribiendo.

Otra cosa que tiene mi mamá es que ella cree que es capaz de armar equipos brillantes. Pues déjeme decirles que esas personas son mis amigos de la infancia. Su trabajo titánico permitió que en pocos años un centro de votación mixto la voluntad cambiara de un 55% a un 75% en favor del cambio, de una Venezuela tal vez igual de jodida, pero que ahora se esfuerza en tomar el camino correcto.

La Victoria

A uno de mis amigos le prometí que escribiría sobre lo jodido que fue sembrar esperanza. A diario converso con gente ñángara, miembros de UBCH y de más y aprendí a reír con ellos. En cambio cuando me tocaba discutir con opositores psicólogos, publicistas, incluso gente de ciencia, parecía que les daba arrechera que les confirmara lo que la calle decía a gritos, que el país era distinto a aquel de las cadenas en televisión, de los subsidios a los viajes al extranjero, de la trácala…

Pero no quise escribir sobre mí en este artículo, ya que aun soy una persona que puede perder su empleo producto de las actuales prácticas del miedo. Algún día, cando seamos realmente libres, comentaré sobre mi contribución a este 8-1 en Aragua. Por eso quiero dedicar estas líneas a la importancia de esta victoria, que se selló en nuestra antigua capital.

Mucha gente me decía que Aragua es un estado chavista. Y los números lo confirman. Yo les explicaba que al hacer un análisis de los 4 circuitos en los que nos dividieron, la distribución de votos era bastante heterogénea. A un amigo de la universidad, a quien encontré en el acto de inicio de la campaña electoral, le comenté que si todo este desastre hacía que el 10% del capital electoral del chavismo volteara el voto, ganaríamos todos los circuitos y que casualmente el más difícil sería el número 3, el de La Victoria. Aun no le he visto, pero debe estar gratamente sorprendido.

En Aragua ganaba el chavismo porque eran ellos la mayoría. De hecho este estado es el termómetro del país, perfecto para hacer proyecciones nacionales. Incluso Caldera ganó aquí en 1993. Por eso era tan necesario, porque tenemos la misma cantidad de diputados del Distrito Capital, porque somos la encrucijada de los pueblos, porque unimos a oriente con occidente, porque nadie es de aquí, pero a su vez siempre brinca un famoso de La Pedrera, del Bario La Democracia, de Caña de Azúcar o del Colegio San José.

Aragua es mi tierra y por ello lucho por ella. Y fue en la ciudad donde nació mi papá donde derribamos el más grande de nuestros muros: El de la desesperanza. Hoy recordé lo que un equipo de béisbol tildado de malo obtuvo una noche en Puerto La Cruz, luego de sobreponerse a una historia de derrotas, a accidentes de tránsito, al estigma de la derrota, me hizo comprender. Transmitir a la gente que en el fondo todo era un problema de estrategia y sobre todo de actitud.


Señores, desde el hogar de nuestra diputada 112, les presento a La Victoria.