domingo, 23 de agosto de 2015

El Antichavista

III: El indiferente

A medida que escribo estas líneas, intentando desnudar las miserias de los venezolanos, descubro más personajes de esta tragedia socialista sudamericana. Entiendo por qué Nietzsche sufría de jaquecas y tuvo una muerte científicamente tan misteriosa. Yo no niego la existencia de Dios, tampoco le tengo arrechera a la iglesia católica y confieso que me la llevo bastante bien con mi papá. Tal vez por eso me causa nauseas escribir esta vaina, seguir ahondando sobre tanta mierda que describe a esta sociedad, mierda de la cual yo también tengo parte de culpa.

Hay un grupo de venezolanos que poco a poco ha ido creciendo, que son los indiferentes. Suele ser una persona que le encantó el discurso de igualdad, discurso de igualdad que le dio poder al hampa en este país, hampa que robó en su casa, le mató a un familiar o dejó jodido, a través de una bala perdida, al hijo de un vecino.
Ante la evidencia de los hechos, que superan ampliamente a los “argumentos” manipuladores de las políticas comunicacionales del Estado, esta persona asume tres conductas evasivas: Huir, no leer noticias u orientar su participación ciudadana en otras actividades. El ejemplo más patético son los defensores de los animales.

A finales de mayo de 2015, se filtró por las redes sociales una carta de una caraqueña, quien denunció a una peluquería de animales por la muerte de poodle “Cotufa”, la cual sospechosamente tuvo amplia cobertura en programas de televisión del Estado e incluso provocó una marcha sabatina de indignados en contra de la peluquería canina.

Lo más triste es que esa misma semana fue asesinado por el hampa común Jesús Reyes, oncólogo pediatra del J. M. de los Ríos. Nadie protestó ni quemó un caucho, razón por la cual la iniciativa ciudadana en desagravio al deceso de “Cotufa”, fue objeto de burlas e indignación en las redes sociales.

Recurro a mi experiencia personal para explicar mi particular sensibilidad sobre el tema. En junio rescaté a una gatita abandonada, la cual parecía tener una infección en los ojos. La llevé a una peluquería canina donde la atendió un buen veterinario. Me dio que producto de su cuadro médico había perdido un ojo y el otro solo se salvaría con cirugía.

De niño solo tuve dos tipos de mascotas, un loro, que en realidad era de una prima y se lo llevó cuando se fue de la casa, y algunos morrocoyes, como buen hijo de llaneros. Cuando el veterinario me devolvió a la gatita, la cual literalmente la recogimos de un estado salvaje, estaba muy dócil. El pana era como un “domador de gatos”. El felino incluso ronroneaba cuando le rascaba la espalda. Hace exactamente dos meses murió en el post operatorio para salvarle la vista.

A mí me dolió su muerte, me sentí culpable por no llevarla a tiempo al veterinario y me dio mucha arrechera, porque en la práctica yo le entregué una gata viva al cirujano y me cobró para matarla. Hace un tiempo un pelotero me dijo “Los fanáticos creen que cuando uno se para a batear y falla lo hace a propósito”. Por esa filosofía decidí no ir con una chusma indignada a quemarle el consultorio al pana, sencillamente porque, a menos que te ganes la vida como lucero de un Pran o seas un PTJ “periqueao”, nadie en su sano juicio quiere echarse la raya de quitarle la vida a un “ser viviente”.

Y eso es lo que quiero decirle a usted, indiferente de mierda: Usted forma parte de una chusma manipulable. Leyó bien, no una “Masa” como concepto comunicacional, sino una “Chusma”. Usted es el güevón que sale a protestar en contra de las corridas de toros con una pancarta que dice “Misión Nevado”, sin darse cuenta que está haciendo proselitismo político.

Usted es parte fundamental en la continuidad de este modelo sádico de mediocridad social. Usted demostró que la vida de un médico oncólogo, que salvaba las vidas de los niños con cáncer de los sectores populares de Caracas, vale mucho menos que la de una perra, sencillamente porque no es noticia.

Tal vez por eso hay chavistas, sí, esa clase de fanático que inspira este escrito, haciendo fiesta porque un chamo que descuartizó a una muchacha del Este de Caracas, se tomó unas fotos con unos políticos de oposición. Los líderes del partido de gobierno han convertido el debate político de este país en una cloaca., cloaca en la que se revuelcan muchos venezolanos por indiferencia.

Dedicado a Chitara, mi gatita. A dos meses de tu siembra.



sábado, 22 de agosto de 2015

El Antichavista

II: El Ni-Ni

Producto de la exitosa estrategia comunicacional emprendida por uno que otro genio de las comunicaciones y la psicología vinculado con al izquierda propia, en Venezuela se implantó lo que se reconoce como la “Cultura anti partidos”. Ojo, no pretendo desconocer los errores del pasado, pero sí es cierto que en el mundo, cuando un partido político tiene una crisis, encuentra la manera de reinventarse y volver al poder. Dicho de una manera más simple: por cada Richard Nixon aparece años después un Ronald Reagan.

Pero el mensaje “nada puede ser peor que los adecos y los copeyanos” quedó tan arraigado en la cultura criolla, que las encuestas aseguran que hasta abril del año pasado fue la principal razón para que la mayoría del país votara primero por Convergencia, La Causa R, el MVR y el PSUV. Y me siento en la obligación de brindar otra aclaratoria: Aun con un rechazo superior al 70%, es el partido de gobierno el que tiene mayor identificación, triplicando en el peor de los casos a Primero Justicia.

De la cultura anti partidos nació el Ni-ni. Tal vez un fenómeno incomprendido en su naturaleza, ya que es muy normal que una persona que no está inscrita en partidos políticos regularmente vaya a votar y lo haga por una misma tarjeta. La participación política, al igual que otros aspectos de la vida, tiene ciertos niveles. Claro, la campaña de terror del Psuv sobre los empleados públicos del país, tiene como consecuencia que este partido solo haya sacado más votos que número de sus militantes en las últimas elecciones en las que participó el “Comandante eterno”.

Y el Ni-Ni es un fenómeno electoralmente sobrestimado. En las dos últimas elecciones presidenciales, la abstención fue menor al 20%, muchos de ellos raspa cupos fuera del país, gente que ya se había ido demasiado y no cambió su centro de votación a una embajada y uno que otro pendejo que botó la cédula. Es decir, esa gente casi siempre vota.

Pero ser Ni-Ni es como ser “medio marico”, incluyendo en ese concepto todas las descripciones gráficas: “Mama güevo, pero no se deja coger”, o “Soy activo, pero no pasivo”… Hermano, si usted hace algo de eso y le gusta, usted es gay, así que “Deje la mariquera”.

Es decir, yo puedo estar de acuerdo con políticas de inclusión sin que eso signifique que considero que la “vaina está buena”, o comprender que hay errores y ser muy crítico con el gobierno, pero prefiero dar un respaldo a quienes gobiernan. Se puede ser oposición sin simpatizar con la MUD o ser “de izquierda” sin votar por estos ladrones que nos gobiernan.

Luego de esta explicación socio – política – escatológica, viene mi sesión de coñazos contra esta raza pusilánime, cómplice del mayor desfalco que ha sufrido el tesoro nacional de algún país del nuevo mundo. Usted es un irresponsable que ha permitido la institucionalización de la mediocridad, usted es un pendejo que cree que la teoría de la adaptación es aplicable a su propio patio. Usted es como el padre de familia que permite que sus hijos caigan en las drogas, solo por “Dejar que el niño viva su proceso”.

Usted es como quien dice “En Venezuela existen excelentes ideas para combatir la delincuencia”, pero no las comunica. Usted critica y no hace nada, usted es un inútil en una coyuntura de cambio social.

Adaptarse a la corrupción para lograr un objetivo puede ser válido en una situación desesperada, pero el deber ser es enseñar a los hijos -y a los niños en general- que sí es posible hacer las cosas de manera decente, salir adelante honestamente.

No es posible que a un venezolano “le sabe a bola” que en este país existan presos políticos, que cierren medios de comunicación, la persecución a los empleados públicos, la discriminación política, la institucionalización del “paramilitarismo” a través de esa figura aberrada y socialista del “Pran” y los “Estados paralelos”. Usted es tan güevón como el que dice “De bolas, la culpa es de ella ¿quién la manda a salir a las 3:00am? Por eso la violaron”. O peor, “No me importa que suba el dólar, porque yo gano en bolívares”.

Tal vez la figura del “Ni-ni” murió durante las guarimbas. Más allá de la estupidez de creer que un gobierno va a caer por quemar cauchos en una urbanización y luego encerrarse en tu casa (Diseñada por un cubano disidente y por eso ya entiendo por qué Castro va a morir en el poder y en libertad), muchas de estas personas comprendieron que el Estado fue el que mandó todo su poder de fuego a zonas residenciales donde viven niños y ancianos –hecho en el cual algunos funcionarios de la Policía de Aragua se dedicaron a robar a los manifestantes- y que existe una cierta complicidad con el hampa.

En este último punto quisiera hacer una salvedad, ya que cualquier persona medianamente inteligente sabe que el “Hampa no tiene fidelidades políticas”, como principal argumento de las hoy llamadas “OLP” pero mejor conocidas como operaciones de limpieza social.

Yo quiero confesar que yo estoy de acuerdo con un nuevo modelo de país, que debe ser el resultado de una propuesta adaptada a nuestras realidades, con objetivos claros y con una dirección que defina el “qué” y el “para qué” hacer las cosas, pero considero que apoyar en este momento una tercera vía, no es otra cosa que una sinvergüenzura, una forma de pescar en río revuelto y una vía simple para obtener narco financiamiento del Estado.

No es que yo esté muy de acuerdo con que Ramos Allup vuelva a la Asamblea Nacional, sobre todo porque la familia de su esposa hace negocios con la Gran Misión Vivienda Venezuela, sino por lo que él representa. Henry Ramos jamás ha votado y votará por una medida del gobierno orientada a seguir jodiendo a la empresa privada o que institucionalice la persecución política. También hay que comprender el significante y el significado que un político tan representativo como él forme parte de una nueva mayoría, es un mensaje claro y contundente al actual “status quo”.


Así que si usted conoce a un “Nini” o a alguien que apuesta por estas “terceras vías” cuyo “Perfecto tiempo de Dios” no ha llegado, dígale que deje la mariquera, porque si siguen gobernando los mismos, nada va a cambiar.

jueves, 20 de agosto de 2015

El Antichavista

I: El antichavista

En Discovery Channel, Animal Planet y Nat Geo, cuando no están pasando programas sobre cuánto cuestan las reliquias o gente desnuda intentando sobrevivir en un pantano lleno de cocodrilos, serpientes y bacterias, uno aprende muchas cosas de los animales.

Las serpientes y los dragones de Komodo utilizan su veneno o las bacterias de su boca para matar a sus presas. Eso implica que cuando devoran al animal, se traga su propio veneno, el cual les permite, entre otras cosas, hacer una mejor digestión.

Por eso precisamente dedicaré el primer capítulo a los “Antichavistas”, porque nosotros, si bien no somos responsables principales de este peo, somos parte fundamental de 15 años de fracasos, siempre endilgados a los políticos, a los precios del petróleo y a la ignorancia del pobre, pero… ¿Nosotros? ¡Por favor!

Este ejercicio es necesario: Probar nuestro propio veneno para hacernos inmunes a él.

Ser fanático de dos equipos perdedores, pero que con el tiempo aprendieron a ganar, como los Tigres de Aragua y La Vinotinto, me enseñaron al menos tres consejos para ser ganador:

1- El primero que tiene que creer en sí mismo es usted.
2- De las derrotas se aprende.
3- Persevere: Todos los que ganaron lo lograron porque nunca se rindieron.

Por ello la primera afirmación que debe hacer el Antichavista es: Usted es un neurótico perdedor.

Uno de los casos más evidentes lo encontramos en aquellos venezolanos que creen que Capriles ganó las elecciones a Maduro y que por “falto de bolas” no reclamó su vaina. La verdad es que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) podía auditar en sistema de transmisión de datos y las boletas electorales, mas no el Registro Electoral permanente (REP) ni el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime).

Según los resultados electorales emitidos por el Consejo Nacional Electoral, Nicolás Maduro ganó las elecciones presidenciales por poco más de 200 mil votos, eso al sumar los sufragios de las embajadas. Las cuentas de las máquinas y las cajas no solo cuadran, también el hecho que en algunas mesas el PSUV haya obtenido el ciento por ciento de los votos es, sin pruebas en la mano que demuestren lo contrario, una curiosidad estadística.

Sin embargo la MUD entregó un informe sobre problemas en la data del REP y el Saime. Por ejemplo, que 30 mil venezolanos tienen el mismo número de cédula o que existen personas con el mismo nombre, apellido (Algo así como gemelos con los mismos dos nombres y dos apellidos), día de nacimiento y números de cédula consecutivos, pero que votan en mesas distintas del mismo centro electoral. El total de los casos sumaba alrededor de 150 mil, que, en el caso que el CNE asumiera que todos ellos sufragaron a favor de Maduro, igual habría ganado por 50 mil votos.

Peor aún, luego de la denuncia –publicada por Eugenio Martínez @puzkas en El Universal y debidamente sustentada-, el CNE limpió el REP de cara a las elecciones de alcaldes del 2013 (El Dakazo) y el chavismo le sacó más de un millón de votos a la MUD. La razón: El opositor por ladilla prefirió a un chavista corrupto conocido que a un adeco antipático por conocer.

Se dice que Pinochet asesinó a más de 3 mil comunistas… y el carajo salió con votos. Claro, con una ventaja suficientemente grande.

El caso que considero el más patético: El antichavista que cree que un gobierno populista que en 2006 tenía planes diseñados para la clase media de compra de carros sin IVA, cupo de dólares preferenciales para viajero –cosa que no haría ningún economista serio en el mundo- de hasta 5 mil y de 2.500 para transacciones electrónicas (el efectivo creo que era mil) y vendiendo pollo brasileño y carne uruguaya de primera a precio de regalo, “hizo trampa” para sacarle 3 millones de votos de ventaja a Manuel Rosales y su isla rodeada de agua.

Déjeme decirle algo, usted es un mamagüevo incapaz de meterse en un barrio como Los Hornos o una Misión Vivienda como Arsenal, preguntar cuántas familias viven allí y hacer un “tanteo” sobre las preferencias electorales, o al menos si los “Betas” sobre los Pranes y las OLP son ciertos.

Usted es un pobre pendejo, como los pasteleros aragüeños que le iban a Caracas y Magallanes en los 90 porque los Tigres no ganaban, como los hijos de puta que se gastaban una fortuna comprando una camisa Nike original de Brasil y bajaban al terreno del “Pachencho Romero” a abrazar a Ronaldiño, cuando los vecinos del sur humillaban a nuestra Selección Nacional. Y aunque el mismo Ronaldo nos calificó de ignorantes por hacer esa mierda, costó una bola sacarle a las nuevas generaciones esa infeliz costumbre.

Y si usted emigra con la actitud “Me voy porque el gobierno ya no me da Cadivi para viajar”, déjeme decirle algo: Usted va a fracasar, Fracasará como toda la gente que conozco que se ha ido al menos 2 veces y ha regresado con las tablas en la cabeza, que ha pasado inmigración con casi todos los peroles de la casa, el Directv e incluso los perros (Me dijeron que la nacionalización de cada mascota ronda los Bs. 250 mil, incluyendo la mojada de mano a algún funcionario corrupto), todo para comerse los ahorros en 8 meses y regresar a su casa, la cual seguramente no pudo vender en el precio en dólares que pidió.

Usted no se va por la inseguridad, porque desde los tiempos de Carlos Andrés Pérez, los fines de semana caraqueños son más violentos que cualquier guerra civil -Recuerden la guerra de Los Balcanes-, se va porque ya no puede ponerle a su carro un equipo de sonido Pioneer para escuchar reggaeton a todo volumen y manejar rascado a su casa, o si tiene suerte, al motel. Sencillamente su burbuja social de clase media, llamada Cadivi, explotó.

Y aquellos que se ponen a hablar mierda del país desde afuera son los peores. Si a usted no se le aguaron los ojos cuando un Policía Nacional, drogado por el hijo de puta discurso manipulador clasista y xenofóbico del chavismo, mató a Kliver Roa, un niño tachirense a quien Maduro acusó de pertenecer a una “Secta de derecha”, cuando en realidad era evangélico y Boy Scout (De hecho hubo un comunicado de repudio por parte de la comunidad cristiana), le puedo decir una vaina: No vuelva más nunca a este país, conviértase en la langosta que va a un sitio a consumir los recursos y luego huye. Por gente como usted ya estamos rayados en Panamá y Colombia (Ver caso Chamo TV en Youtube).

Usted es tan miserable como los coños de su madre que hicieron negocios en Panamá y República Dominicana en complicidad con Diosdado Cabello (Entre ellos un industrial de Aragua que es dueño de un canal de televisión y hoy en día es socio del árabe que gobierna a este estado). Señor, usted no tiene nada que aportarle a mi país.

Pero no todo es malo. Hoy vi el Snapchat a una amiga a quien no veo desde enero. Ella no se fue del país porque odiara a Maduro (Tampoco votó por él y su mierda corrupta) sino por amor. Lucía muy orgullosa una camisa de la Vinotint,o que tal vez compró con lo que le alcanza su presupuesto en Panamá, o quizás fue un detalle de su pareja.

Los que nos quedamos luchando aquí no les pedimos que se regresen, porque por muy difíciles que esté su situación particular afuera, estoy seguro que está mejor que aquí. Solo les pedimos que no se desvinculen, ni dejen de sentir nuestro himno, la bandera y la camisa de la selección nacional. No pierdan la fe en los que nos quedamos ni dejen de lado el deseo de volver, así sea de visita.

Venezuela no es una mierda, mierda es su gobierno y los venezolanos que creen que este país no se levantará. Aún estamos mejor que la Alemania que destruyó Hitler o la Colombia de Pablo Escobar, por mencionar dos ejemplos.

Con los chavistas me meteré en las siguientes entregas.

El Antichavista

Introducción


Muchas veces la palabra más sabia debe decirse de la peor manera, para que la misma sea recordada.

En cualquier curso de coaching se enseñan los principios de la comunicación, por ejemplo que la misma debe ser asertiva y, dependiendo del contexto, formal o informal. Pero no todos los grandes filósofos de la historia han sido dulces en su verbo ni en la forma de expresarse. Mi favorito: Friedrich Nietzsche.

Durante los primeros meses del año 1999, los venezolanos conocimos a un gran orador y conocedor –tal vez empírico- de las mejores técnicas para persuadir (manipular) a su pueblo. Sin embargo, Hugo Chávez enfocó sus primeros discursos como Presidente de Venezuela en borrar de su figura algunos paradigmas. El más peligroso: Los llaneros son brutos.

Nota del editor: No considero que sea inapropiado mi comentario, ya que mi abuelo nació en Lezama, mi abuela en Barbacoas y mi mamá en Altagracia de Orituco. Y desde chiquito este maracayero duerme en chinchorro.

El nativo de Sabaneta hacía un esfuerzo intelectual por comentar la  enorme cantidad de libros que –según él- devoró durante sus años de prisión en la cárcel de Yare. Citas de obras que incluyen desde “El Capital” de Marx hasta “El oráculo del guerrero” de Lucas Estrella (Que fue su libro de cabecera hasta que Boris Izaguirre afirmó en una entrevista con Napoleón Bravo que era un libro muy gay), fueron ingresando poco a poco aquello que llaman “el inconsciente colectivo” del venezolano.

Pero con Chávez yo tuve una experiencia similar a la que casi a diario obtenía con Iván Mata en su programa vespertino de La Mega: Casi siempre que hacía referencia a un evento histórico, deportivo, político… que conozco, los tipos estaban equivocados. Un ejemplo “Jaime Lusinchi gobernó en Venezuela entre 1967 y 1972” y mi curiosidad periodística me conducía a Wikipedia para identificar la fuente de información errada del locutor de radio.

Si bien existe un significante y un significado, y que a su vez cada interpretación pasa por las experiencias personales y culturales propias, sin duda el concepto de “Superhombre” o “Übermensch” que Chávez entendió de los planteamientos de mi filósofo alemán favorito, no podía calificarse como algo distinto a “lamentable”. Casi lo imagino en su celda leyendo “Así habló Zaratustra” mientras tarareaba el “Gingle” de la publicidad de los mamíferos de Parmalat en los 90.

En ese momento me di cuenta que el “fenómeno” político más importante de Latinoamérica en lo que ha trascurrido de siglo XXI era un charlatán. Sí, un charlatán que gobernó 15 años mi país y que solo perdió un referendo aprobatorio de una reforma constitucional y la batalla contra el cáncer. Mientras eso ocurrió, yo me gané la vida como periodista del gobierno, y mis escritos –no firmados por ética- contribuyen a una estructura de manipulación de masas. Hoy solo encuentro desahogo en un perfil falso de Facebook y un Blog no rastreable por los motores de búsqueda.

Pero mi obra preferida de Nietzsche es “El Anticristo” (Der Antichrist, Fluch auf das Christentum), la cual leí completa haciendo una cola para comprar comida. La lectura, densa y pesada, es una exposición de cientos de argumentos para definir al cristianismo como una religión corrupta, irreal e incluso por debajo del judaísmo.

Nota del editor: Yo no estoy en contra de la iglesia católica, para mí es una institución moral que merece el respeto de la sociedad, y cuya función principal es explicarnos el punto de vista espiritual de las cosas, no importa cuántos sacerdotes hayan violado monaguillos en los Estados Unidos. Este último hecho no es más que otra injusta generalización.

“El Anticristo” no es una lectura simpática. Inspirado en ella, yo me animo a escribir “el antichavista”, que no es más que una forma sádica de hacer bulliying no solo a la visión política más contradictoria de la historia, por ser de izquierda, militarista, homofóbica y pro Islam, también a nuestra miseria como pueblo.

Yo me atrevo a asegurar que dentro del mismo linaje de María Corina Machado y demás “Dueños del Valle”, existen conductas egoístas, tercermundistas y miserables –tan miserables como chavistas- que han hundido en la miseria al país más rico del nuevo mundo.

Todos mis amigos con los cuales conservo una amistad superior a los 10 años coinciden en algo: No tengo sutileza para decir las verdades y sin duda soy un ser humano que prefiere la soledad a la hipocresía. Así será el antichavista, mi segundo esfuerzo literario del año 2015.


Muchas veces la palabra más sabia debe decirse de la peor manera, para que la misma sea recordada. Esto no es más que una respuesta adecuada para el momento que vivimos como sociedad.

martes, 18 de agosto de 2015

Para mis muchachos de Aragua


NOTA DEL EDITOR: Esto fue una carta que entregué en físico y personalmente a los muchachos que realizaron la huelga de hambre al frente del templo de la Madre María de San José. No quise publicarlo en redes sociales por considerarlo en extremo ofensivo con quienes se fueron o ya compraron pasajes, incluso tuve algún mal rato con unos cuantos amigos con quien compartí este texto. Su argumento: Estos mensajes harán más difícil nuestro regreso, en el caso que eso ocurra.

Meses después entendí que los que estamos aquí y aunque tenemos el capital para irnos nos quedamos, sí sentimos dolor por el abandono del hermano y que ese sentimiento no depende de lo que yo escriba, sino de comunicarlo a tiempo, para que al leerlo, si está afuera no sienta indiferencia por esta lucha y por su única patria: Venezuela.

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En estos días un grupo de jóvenes maracayeros se instalaron al frente de la sede del templo de la Madre María de San José a realizar una huelga de hambre.

Como acción de protesta la aplaudo y la admiro, principalmente porque están asumiendo algún tipo de iniciativa, porque quieren hacer algo, y en su nobleza están demostrando más amor a esta tierra que quienes prefieren resolver su situación personal trabajando de inmigrante ilegal en cualquier otro país, porque no entienden que a la vida hay que darle un significado, y ese no puede ser mudarse a un sitio donde puedas sacar un celular en un transporte público sin que te roben.

Paréntesis: Desde mi punto de vista, la decisión de emigrar es respetable, el problema es que todos comprenden la gravedad del asunto una vez que se fueron.

Pero desde mi silencio y mi anonimato, les pido que no dañen su cuerpo. Primero porque en algún momento dejarán de lado su objetivo, quedando como “poco serios”, y si se lo toman en serio, probablemente corran la misma suerte que Franklin Brito, a quien este gobierno dejó morir de hambre y lo tildó de loco por defender lo suyo, porque según el socialismo del siglo XXI todo se negocia y todos debemos esperar a que “nos caiga algo” para resolvernos y luego irnos.

Muchachos, ustedes están en huelga de hambre porque quieren hacer algo y no encuentran interpretación alguna en los políticos. Solo en Leopoldo López, cuya huelga por sí sola sí ejerce suficiente presión a gobierno, por ser el principal preso político del mundo occidental.

Ustedes en cambio tienen la iniciativa de hacer algo. Este estado, gobernado por un árabe merideño acusado de narcotráfico y que permitió, entre otras cosas, el desarrollo de una pandemia como el Chikungunya y que un barrio como San Vicente fuera tomado por unos pranes, no tiene liderazgo opositor porque, están presos como Baduel y Tirado, son perseguidos como Guárate y Mardo, o son representantes de la vieja política que no debe volver.

Les pido entonces que dejen su huelga de hambre y asuman ustedes el liderazgo que Aragua merece, que conduzcan a quienes no encuentran respuestas, que impartan esperanzas a los que ven otras tierras como la solución a sus problemas y a quienes nos quedamos dentro del monstruo, porque creemos que desde dentro podemos hacer algo.

Sembrar la esperanza en los corazones venezolanos



Ayer tuve la oportunidad de compartir con mi jefe. Luego del trabajo, fuimos a almorzar en mismo local de siempre, un restaurant un tanto “gourmet”, que ofrecía por precios solidarios un menú bastante bueno. Llegamos casi a las 2 y aún quedaban al menos 7 opciones de platos, situación inimaginable hace 2 años. Un pasticho vale Bs. 550 sin bebida y los demás platos, con dos contornos sin posibilidad de elegir, Bs. 650. El postre en Bs. 250.

Nota del editor: Tan estúpido es el concepto de “Guerra económica” que asume como una posibilidad real que el empresario quiebre a propósito para “tumbar al gobierno”.

Mientras esperábamos la comida, me comentó la situación de sus tres hijos, dos de ellos morochos y están a punto de iniciar la universidad. En vez de pensar en graduarse de ingenieros, abogados, médicos… no, su aspiración es irse del país a hacer lo mismo que están haciendo quienes, con un título universitario, ya partieron: Nada.

¿Qué el hijo de un rico quiera irse a… digamos “Honduras”, en búsqueda de mejores oportunidades económicas y seguridad personal? (Nota del editor: Precisamente Honduras es uno de los pocos países que está por encima de nosotros en criminalidad) Pues no es el caso: Mi jefe es un negro –perdón, afrodescendiente, no me acostumbro a los códigos de odio importados por ese gobierno desde los Estados Unidos- que quedó huérfano de padre y madre.

Dice con orgullo y algo de tristeza que en el barrio de Maracaibo donde proviene, sus vecinos decían que en ese rancho se iban a criar tres putas –sus hermanas- y un marico. Él es una persona que literalmente salió de lo más abajo, no se puso a llorar para que el gobierno le regalara a algo a cuenta de ser pobre y hoy le duele que sus hijos, nacidos en Maracay, no tengan ningún tipo de apego con los Tigres de Aragua que con el país que le permitió crecer.

Cuando los rojos despiertan, también huyen

En mis clases de maestría conocí a una señora que trabaja (ba) en Pdvsa. Obviamente no exteriorizaba algún descontento con el gobierno – a diferencia de mí- por su trabajo e incluso lo defendía hasta donde le alcanzaban los argumentos. Psicóloga de profesión y con edad para jubilarse, un día renunció para ir con su familia “a probar suerte” en París, tal vez la ciudad que trata peor a los turistas e inmigrantes. “Fue una decisión dura, pero es indiscutible que como país estamos muy mal”, fue palabras más, palabras menos, su despedida por el grupo de Whatsapp.

La psicóloga fue víctima del brote neurótico que sufre nuestra sociedad.

Otro caso fue una chica que esperó por años un cargo fijo en la empresa donde trabajo, y que también está casada con el jardinero izquierdo de mi equipo de softbol. Me consta su participación como militante del gobierno, al punto que lloró casi todos los días de la capilla ardiente del comandante eterno, bueno, hasta el día 14, cuando se dio cuenta que la estaban manipulando.

A los pocos días de casada, se fue a vivir a la casa de los padres de su esposo, en una zona popular del norte de Maracay. En una semana la atracaron 3 veces, razón suficiente para irse a Ecuador. Su esposo no me cuenta lo que está haciendo por allá, pero él se quedó echándole bolas, haciendo un sacrificio para adquirir un apartamento y esperar su regreso, o en caso contrario, que ella le empiece a ir bien y decida mudarse al país “hermano”. Extraoficialmente la primera opción será la elegida.

Conclusiones

1-      Entiendo que yo puedo estar un poco viejo para tener sueños, pero nadie podrá quitarme la aspiración de tener un país mejor.

2-      Al principio me dolía que mis amigos huyeran del país porque les parece imposible tener una casita y poder caminar de noche por las calles (la verdad tienen razón en eso), pero la verdad es que no solo ellos sienten que el país no tiene nada que ofrecerles, tampoco ellos tienen nada que aportarle a Venezuela. Los psicólogos hablan de “dejar vivir sus procesos y no intervenir”, algo así como “ese es su peo, ojalá le vaya bien y si no, él mismo quiere darse su coñazo”.

3-      Los que nos quedaremos a reconstruir esto –o nos mantendremos hasta que tengamos que huir, así sea como desplazados y vivir por un tiempo de la caridad de quienes tal vez hoy consideramos cobardes-, debemos entender que los que cuentan son los que están aquí, porque esa gente hoy está pensando y también sufre.

4-      Tal vez hoy apoyar una vía alternativa a la MUD sea un acto de irresponsabilidad, pero ese camino hay que construirlo: Nada bueno sale de solo la destrucción de un modelo sin sembrar ideas y esperanza a los corazones.


5-      De lo eficiente que seamos comunicando las idea para solucionar nuestros problemas y sembrarlas en el inconsciente colectivo, será el principal atractivo para que quienes se fueron y quieran volver, lo hagan, para que mis dos amigas chavistas que tal vez tomaron una decisión a la loca, les renazca en sus corazones el nacionalismo que creyeron que Chávez les hizo sentir, y permitirá que los hijos de mi jefe quieran soñar y superar las adversidades de la tierra que le dio a su padre la oportunidad de salir de lo más bajo.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Un discurso para gobernar, no gobernar como dice el discurso

Comenzando la “Era Maduro”, todos los economistas anunciaban que, debido a la baja en los precios del petróleo, se debía devaluar la moneda para sincerar los gastos del Estado. El Presidente, ya en ejercicio desde la enfermedad de Chávez, tenía un panorama político complicado, y aconsejado por unos asesores, que evidentemente conocen más de comunicación, psicología y manipulación de masas, pero no de economía, decidió mantener el cambio de la divisa a Bs. 6.30 por dólar.

La decisión sirvió para que más de un radical celebrara la decisión que aparentemente no iba a afectar su bolsillo, debido a que los productos de primera necesidad no debían aumentar de precio, pero no entendió que el déficit de ingresos en divisas del Estado, que construyó una economía de puertos para evitar que “los empresarios golpistas se fugaran con los capitales”, iba a ser pagado con monda nacional sin respaldo. Al subir el poder adquisitivo del venezolano, pero invirtiendo la misma cantidad de dólares para producción, ha ocasionado la escasez, y que aquellos productos que no son beneficiados con dólar preferencial, acuden a un dólar negro que sube de manera exponencial.

Explicado de manera más sencilla: Una decisión político electorera que respondía más al resultado ajustado de las elecciones presidenciales de abril de 2013 que a un mínimo de sensatez, desató esta “tormenta perfecta”. Luego vino el “Dakazo” para ganar unas elecciones de alcaldes, acabando con lo que precisamente controla la inflación: el abastecimiento de productos.

Básicamente el venezolano tiene dos años llevando coñazo en las colas. Ya los saqueos son el pan nuestro de cada día y gracias a los teléfonos inteligentes –que el gobierno regala entre Bs. 2 mil y 5 mil- nos enteramos de lo que ocurre en el interior, porque la capital descubrió el mundo del robo a los transportes de alimentos cuando las gandolas empezaron a quedarse atrapadas en cierto distribuidor del Este de Caracas. Ya muchas voces dentro del chavismo no solo admiten que el modelo económico no sirve, también advierten que el chavista “se va a quedar en su casa por el descontento”.

No hay que ser brutos para darse cuenta que aun con un REP contaminado, el venezolano, con 1 o 5 cédulas, mostrará su descontento en las elecciones. Aunque en lo particular creo que el 6 de diciembre, como válvula de escape, se ve muy lejos para el nivel de arrechera que se siente en las calles.

¿Pero qué hacer? La gente votará por la MUD (o dejará de votar por el Psuv) como una expresión de descontento, pero lo cierto es que del otro lado no hay unidad de criterios. Capriles asomó tres ideas que pareciera gustaron más en el chavismo que dentro de la propia oposición, aquello de subir el sueldo 50%, devolver las empresas expropiadas y aumentar los ingresos con recursos no deficitarios.
En mi opinión, primero hay que “Liberar a Willy” para saber dónde estamos parados. De todas las opiniones que he escuchado sobre el precio real del dólar, la más lógica me pareció la de Pedro Palma: Si una gaseosa cuesta Bs. 90 (Pagué eso hace 10 días) y en Estados Unidos puede costar en promedio un dólar, la divisa americana vale Bs. 90. Según Palma, son muchas más las cosas que puedo comprar en Venezuela con Bs. 700 que en Estados Unidos con un dólar.

Y lo segundo es que es momento de sembrar ideas coherentes en la gente. Siempre nos quejamos que el venezolano es facilista, y además que mientras más pobre, más ingenuo ¿Qué mejor momento para enseñarle a la gente que el trabajo digno es la única manera de salir adelante? ¿No es nuestro presente la mejor manera de demostrar que los beneficios sociales son factibles solo si el Estado tiene la capacidad de pagarlos? ¿No es precisamente un esquema de moneda débil lo que ha permitido surgir a los países emergentes?

Y mientras en Miraflores piensan que aún es posible mantener el gobierno sin tomar decisiones necesarias para el país –e incluso ganar la Asamblea Nacional, como si el chavista y el pueblo en general tuviera una manera distinta al voto de expresar su descontento-, porque cree que en 15 días la vaina no se va a poner más fea, Estados Unidos negocia con Irán más acuerdos que le permitirán producir más barriles de petróleo y China devalúa su moneda, porque sencillamente ese gobierno no tiene miedo a golpes de Estado.


Mientras eso ocurre, nosotros somos incapaces de generar una fuente de ingresos alterna, solo porque un séquito de políticos de izquierda y militares quiere seguir robando. Esperemos que la oposición –o el que se monte- entienda que hay que tener un discurso para gobernar, no gobernar como dice el discurso

domingo, 9 de agosto de 2015

La cultura Zen venezolana

La cultura Zen venezolana

Hace unas semanas me dediqué a buscar frases espirituales por Internet. Cabe destacar que desde que leí Siddhartha (El día que escribo esta reflexión es el aniversario de Hermann Hesse), siempre he sentido empatía hacia la visión de las religiones de más allá del medio oriente.

Esas frases las compartía por Whatsapp con gente que extraño, personas que están buscando un cambio por situaciones externas más que internas o que incluso creo que están preparadas para interpretar el bien y el mal más allá de Dios y del diablo, no antes sin agradecer la sabiduría de nuestros libros sagrados.

Un día llegué a la siguiente frase, la cual me causó una enorme depresión al meditar sobre su interpretación a la criolla y por ello dejé de compartir la sabiduría oriental.

“No pienses en el pasado y no proyectes en el futuro. Esto que se te está dando es todo lo que tienes… La existencia es el presente”, Osho.

Vivir el presente y no aprender dos veces la lección es de torpes, y es de humanos. Por vivir el presente Venezuela botó por la basura dos bonanzas petroleras, la primera en los años 70 y la segunda gracias al socialismo del Siglo XXI.

Por vivir el presente, nos aprovechamos que a unos cuantos restos de dinosaurios (o lo que químicamente produzca el petróleo) decidieron podrirse en nuestras tierras millones de años atrás para ser garantía de recursos y seguir pidiendo prestado. Antes el acreedor era el FMI, hoy son los chinos, a quienes no dejamos de pagar deuda para que nos sigan prestando, para que unos pocos “vivan su presente”, mientras la mayoría paga los platos rotos recibiendo más billetes de un país que produce menos bienes. Seguimos pagando a China como Grecia respeta la deuda con Alemania.

Por vivir el presente antes pagábamos 2 mil mensual de mantenimiento de tarjeta de crédito, para que el banco nos aumentara el límite y seguir endeudándonos. Hoy pagamos el equivalente a 10 mil y ganamos lo que sería la mitad de nuestro sueldo en el pasado.

Pero no quería quedarme solo con esa interpretación y le comenté esa visión a una amiga. Ella me corrigió, al explicarme que lo que quieren decir los maestros orientales es que “vivir el presente” es estar consciente del contexto que te tocó vivir, es decir, la realidad que vives y tu capacidad para cambiarla, en lo micro o en lo macro.

Vivir el presente es importante, pero la verdad es que nadie te garantiza que te vas a morir mañana. Vivir el presente lo único que te promete es tener un bonito recuerdo, es decir, vivir del pasado en el futuro, incluso aun siendo joven. Está demostrado que quien come y duerme bien, hace ejercicios y en líneas generales lleva una vida sana, perfectamente puede ser atropellado, morir de un infarto o de un cáncer agresivo antes de los 40, pero lo más probable es que no termine siendo una “curiosidad estadística” y pueda acercarse a la esperanza de vida de nuestro presente, superior a los 80 años.

Por eso “vivir el presente” no significa “hipotecar el futuro”. Pensar en la trascendencia es lo que nos hace superiores espiritualmente, no meternos por la nariz o por las venas los recursos que nos ofrecen nuestros padres, los que a su manera sí supieron comprender su momento en la historia.

“El ser despierto es el que vive el presente con autenticidad”, Buda.

miércoles, 5 de agosto de 2015

El tiempo de Dios es perfecto


La Guajira es una zona especial de Venezuela. Los guajiros son prácticamente una raza distinta, con sus propias leyes y cuyo territorio también comprende parte de Colombia.

Ayer en la noche, Sinamaica se convirtió en la primera parroquia distinta a Chacao, Baruta, El Hatillo o San Diego que quema su alcaldía y luego los retratos de Chávez y Maduro en una plaza pública, esto según comenta una periodista independiente. La razón: están obstinados que la comida, con complicidad de las autoridades regionales y militares, pase a Colombia como parte del contrabando de extracción.

Hoy afirmó que el tiempo de Dios es perfecto, porque según las elecciones presidenciales de 2013, ese municipio votó en favor de Nicolás Maduro en una proporción de 70 a 30. Sí, alguno dirá que si las máquinas, que si el REP... Pero lo cierto es que en muchos poblados humildes esa era la proporción de fuerzas y como comentó Henrique Capriles, si se ganó, no fue por suficiente.

Supongamos que efectivamente Capriles ganó esas elecciones y el CNE hubiera reconocido su triunfo. La primera medida que habría aplicado seria un paquete "neoliberal" que probablemente habría reducido el poder adquisitivo del venezolano en una cuarta parte (Recuerden las causas del caracazo). Hoy, al tocar fondo nuestra economía, TODOS, ABSOLUTAMENTE TODOS, respaldaríamos un paquete de medidas económicas destinadas a reactivar el aparato productivo utilizando las ventajas de una moneda débil.

Finalizo mi reflexión con unas cuentas económicas que saqué con un amigo, casi de la infancia, sobre los indicadores económicos de nuestro país durante la aplicación de la Agenda Venezuela y los actuales. Sorprendentemente concluimos que hoy todavía estamos mejor. Dos datos reveladores: los cálculos los hicimos con un dólar a 420, no a 680, y con las consecuencias posteriores a la aplicación de las medidas impulsadas por Petkoff como ministro de Cordiplan, no "antes" de reconocer el desastre (momento actual de la revolución bonita). Este es el peor momento económico que Venezuela ha sufrido durante mi existencia.

domingo, 2 de agosto de 2015

La “des” programación Neurolingüística del pueblo





No hay que hacer un postgrado muy exigente para encontrarse en estudios complementarios el concepto de Neurolingüística, de hecho se puede aprender en cualquier cursito de ventas.

Hago este comentario por la reciente aparición del conocido “Ché” Guevara caraqueño, famoso por presentarse en moto a todos los “Saraos” chavistas en la avenida Bolívar, bueno cuando el “eterno” vivía y el chavismo tenía suficiente billete para pagar, tal vez no tanto la “voluntad” de la gente, pero sí la logística para traer gente de todo el país.

El discurso radicalmente “Neoliberal” de Humberto López, uno de los íconos más grandes que existe para el chavismo más fanático, sorprendió a media Venezuela, pero a esa parte del país que es incapaz de sentarse frente al otro y reconocer su espacio.

“Hay que dolarizar la economía como hizo Correa”, “Negociar con el FMI”, “Hay una ausencia de una política económica por parte del gobierno de Maduro”, “Un caucho de esta moto en Bs. 25 mil”, “Si Pinochet fue tan malo por qué Chile funciona” y por último “Si esto no cambia, seguiremos comiendo mierda”, son frases que están a punto de promoverlo como candidato de la MUD en Catia y 23 de enero, circuito que a propósito de los resultados de las parlamentarias del 2010 y las presidenciales del 2013, no es tan cuesta arriba como se cree.

Pero a mí no me sorprendió, porque parte de mi trabajo es meterme en pueblos chavistas con una camisa roja y escuchar las necesidades de la gente. Una vez fui a un pueblito cercano a Valle de la Pascua, donde casi el ciento por ciento de la gente es chavista y evangélica (bueno, más evangélicos que chavistas). Luego que al menos 30 agricultores recibieron créditos para siembra en el orden de los 50 y 100 mil bolívares cada uno, el orador de orden –sí, son unos fenómenos organizando eventos- procedió a dirigir una oración para que Dios les trajera lluvia, porque si no ese dinero se va a perder.

“Durante años hemos pedido al Estado que nos coloque un sistema de riego, pero dicen que es mucha plata. No entiendo, todos los años nos traen celulares, lavadoras, créditos… ¿por qué no alcanza para un sistema de riego?”

Similar opinión tienen los habitantes de los Valles del Tucutunemo, “Comuna en construcción” que me tocó visitar precisamente el día que el comandante eterno cumpliría 61 años. Luego de escuchar consignas políticas de los voceros de la comunidad y a una señora que mostró un afiche de Chávez pidiéndole al nazareno de Achaguas que le diera vida –no faltó quien quiso cantar cumpleaños-, escuché las quejas de la gente.

Durante el mandato del expresidente en cuestión, se promovió a los Valles del Tucutunemo”, como una “Comuna en construcción” por su potencial en la siembra de verduras. De aproximadamente 10 fincas, 8 pasaron a ser administradas por la comunidad. Hoy solo sobreviven las dos que quedaron en manos privadas, las cuales son las únicas que pudieron instalar sistemas de riego, aunque los Pranes de Tocorón –denunciado por los mismos campesinos- les tienen a monte con las vacunas.

“Yo fui a Fundacomunal y nadie me atendió. Lo más grave es que una bomba de agua, que antes me costaba Bs. 50 mil, ahora está en 9 millones, y los presupuestos son válidos por 9 días, tiempo insuficiente para el trámite administrativo”, confesó uno de los campesinos.

“Yo fui a votar a las primarias del Psuv con el dolor de mi alma, porque yo siento que no se está haciendo nada por la delincuencia. Yo quiero defender mis derechos adquiridos por la Revolución como abuelo, pero esto que está pasando no es mentira”, dijo un señor de la tercera edad.

Dos meses antes estuve en una reunión con los productores de pollo y huevos, ya que en el estado Aragua se produce el 50% de esos alimentos del país y al menos en el caso de las posturas de gallina, sube mucho de precio, pero no ha faltado en los supermercados como otros rubros. La única exigencia de los productores fue: Incomuniquen a Tocorón.

Pareciera que dentro del chavismo, la gente está progresando en su identificación dentro de la pirámide de necesidades de Maslow, proceso radicalmente opuesto al que vive el opositor radical, quien abandona un estatus de profesional por un trabajo raso en el extranjero. Más que una “Fuga de talentos”, lo que aquí está ocurriendo es un “colapso neurótico”. En el extranjero, como los viejitos de la película “UP”, mucha gente ahorra toda su vida y nunca puede conocer el Salto el Ángel, cosa que ocurrirá en la nueva Venezuela.

O Peor aquel quien dice: “¿Saquearon un Mercal en Maturín y hubo muertos en San Félix? Me preocupo cuando empiece el peo en Caracas”. Respondió un amigo pequeño comerciante: “Ya yo estoy cagado”. Se sabe cómo los procesos sociales comienzan, pero no cuándo inician y terminan, es por eso que es necesario trabajar en un diseño de país, que al menos al “Ché” Guevara caraqueño no le parece tan “Neoliberal”, en vez de esperar a que bajen los cerros.

¿Que la MUD va a ganar las parlamentarias? Salga a la calle, quítese los prejuicios y converse con la gente en las colas.