lunes, 28 de abril de 2008

ESTOY COMPLETAMENTE JODIDO


Inicialmente quería usar este blog para escribir sobre béisbol, pero como ya tengo el dominio del web site http://www.tigrerosoficiales.com/, decidí emplear este espacio para escribir sobre mí, mis problemas existenciales y mi extraordinaria manera de mentarle la madre al mundo con una sonrisa.
Hace algunos años era poeta. Mi mejor época fueron los 16 años, cuando estudiaba cuarto año. Mi profesor Heliosi Oropeza me puso 20 de calificación por mi poema Mi poeta interno. Hoy en día lo leo y me parece una cagada, pero en su momento, el ya anciano educador dijo “Expresaste lo que sientes, y por eso tienes 20”.
Hoy en día no tengo ganas de escribir poemas, desde hace 8 años no escribo alguno. Mi inspiración eran las mujeres, las bellas hijas de los extranjeros –y una que otra morena- que ocupan el listado de quienes estudian en los liceos privados. Era una cagada porque a la mitad de ellas nunca les dije nada, y a la otra mitad, que les enseñaba mis obras, estaba tan seguro que no me pararían bola que sencillamente se los entregaba y me despedía de una vez.
En la universidad todo fue distinto. De 70 personas que estaban en las aulas, 63 eran mujeres, 2 eran maricos y 5 hombres, mientras que en el colegio, de 45 estudiantes, 5 eran chamas. Lo increíble es que en la universidad sólo me enamoré de una, quien tenía un mapa del tesoro tan sencillo que un tipo como yo no cuadraba. A ella le escribí mis últimos poemas, aunque fueron otras compañeras de estudio que con su capacidad de comprensión y deseos de pasarla bien quienes realmente merecieron tal honor.
También creo que dejé de escribir con la llegada de los mensajes de texto. Es más sencillo decir 9 palabras bonitas que tratar que una serie de oraciones que deseas suenen incoherentes y además rimen. Finalmente mi vocación de periodista, que me permite escribir textos argumentativos, me convirtió de poeta a ensayista. Creo haber evolucionado.
Luego de mi fracaso con esa belleza de la universidad, decidí buscar solo el placer, convertirme en una plasta de mierda incapaz de tener un gesto romántico, y como conclusión lógica, no he logrado una sola relación estable, solo noches entre palos y alegrías y mantenimiento de mi línea de crédito en los burdeles.
Una persona especial dijo “Jorge está jodido, porque le tiene arrechera a las mujeres”. Es cierto, mi concepto de la relación de pareja es el mismo que tiene un hombre con 25 años de casado, algo así como que las mujeres son un mueble de la casa que se queja y jode ¿Y cómo no tener ese concepto con una madre tan ladilla?
A veces quiero fantasear con alguien que no me quiere; otras no le paro bolas a quienes les importo, pero que son tan enrolladas que me recuerdan a la que me parió; a algunas no las tomo lo suficientemente en serio y las cosas se enfrían; y finalmente cuando consigo a una mujer con cerebro, pues no me puedo enamorar de ella porque sería una locura, y además se fue de mi vida antes de encontrarla.
Estoy jodido, eso no es nada nuevo. Tener un trabajo excelente, un jefe admirable, real en las cuentas corrientes y de ahorro, las tarjetas de crédito vacías y carro propio no es suficiente. Gracias a Dios es así, porque la felicidad es sólo un momento.

viernes, 25 de abril de 2008

Camino a la felicidad

Camino a la felicidad es el título en español de una película protagonizada por Will Smith y su hijo en la vida real. La historia cuenta la vida de un negro que intenta hacer vida como corredor de bolsa en los Estados Unidos y finalmente se hace millonario –algo nada raro en el Imperio-. Al mejor estilo de “La vida es bella”, el padre hace todo lo posible para sobrevivir con su hijo, llegando al extremo de pasar una noche en el baño de una estación de metro. Al final el personaje obtiene el empleo y dice que fue en ese momento cuando realmente sintió la “Felicidad”.

Tétrico, pero cierto: La felicidad es solo un momento. Desde el pasado 29 de enero de 2004, cuando los Tigres obtuvieron su primer título en la ciudad de Puerto La Cruz, he vivido los mejores años de mi vida. Cuatro años después, victoria tras victoria, siento por una parte que aprecio tanto esta racha ganadora porque me costó una bola vivirla, pero también creo que “mal tripeé” sufriendo durante 15 años, cuando asistía al estadio para ver perder a los Tigres ante Caracas, Magallanes, Lara o Zulia.

En agosto del año pasado fui, por sugerencia de mi amigo Felipe, a Cata con unos panas. El viaje fue muy divertido, y antes de regresar a Maracay me senté en la arena a mirar el paisaje. Estaba pensando en una valenciana muy especial a quien había prometido llevar a conocer esa playa. Miré al cielo para hablar con Dios y pedirle una explicación del por qué yo no había podido tener una relación completa e interesante con una dama. Lo cierto es que esa “dama” había aparecido el día anterior, y en una borrachera de Ron con Vino me había dado nalgadas con una chancleta, lanzado cosas e incluso arañado mi espalda con un tenedor.

Esos dos meses que conviví con su presencia fueron por demás interesantes. Ella es una de esas personas que creen ser interesantes, y en realidad lo son. Es como un terremoto que te mueve tu vida y tu forma de pensar, para decirte “estoy aquí”, y luego irse para hacerte comprender, como todo fenómeno natural, que hay cosas que tú no puedes controlar.

En su segunda visita a mi vida llegó con un lema de felicidad, algo así como “soy feliz, soy feliz” –el cual se escucha mucho más cómico cuando tomas alcohol y te agitan la cabeza. Ciertamente me siento feliz, como sólo los Tigres de Aragua y el Manchester United con su especial forma de ganar, lo han logrado.

Ella está ansiosa por irse, y llevarse una vez más su alegría, sus conocimientos en música y literatura, su iniciativa para hacer cosas locas y convertir una simple reunión de amigos en una jornada de locuras y amor. Sus caprichos, malacrianza, terquedad y su peinado poco femenino sin duda también lo voy a extrañar.

A finales de la segunda semana de mayo mi vida volverá a la fastidiosa normalidad. Volveré al GYM, a los fines de semana de dominó, intentaré echarle los perros a una mujer que sea un cúmulo de necesidades y que lo más profundo que haya leído sea alguna mierda de Pablo Cohelo –lo cual sería ya una rareza-.

Sin embargo, debo aprender de las enseñanzas de Roberto Benigni y su película más reconocida, ya que cualquier escenario negativo puede ser disfrutado y vivido con intensidad y humor, o puedo hacer como el personaje de Will Smith y sufrir cual novela todo el camino que debo recorrer para convertirme en un negro multimillonario. Ejemplo, soy feliz a pesar de tener 2 días sin luz en mi casa.

Soy feliz, y debo aprender a mantenerme así. Ella no es la felicidad, es una consecuencia a una serie de hechos, un aprendizaje, tal vez un premio, que junto a las personas que me rodean, como mis amigos y mi sobrina, me hacen apreciar más la vida. Mucha gente dijo que los Tigres eran una moda pasajera como el reggaeton, pero al igual que dicho ritmo, se han convertido en una dinastía, una hegemonía. Sé que seré feliz por mucho tiempo, aunque precisamente sea más feliz por visitas o “temporadas”.

martes, 1 de enero de 2008

2007: El año de la victoria


Tenía tiempo sin escribir en mi blog, pero siempre el fin de año nos pone sensibles, de una u otra forma.
Para algunos, a los 27 años ya debes tener tu vida hecha. Para otros, apenas comienza.
1-1-2007: Año nuevo distinto. Tuve la oportunidad de pasar el día con una muchacha que quiero mucho. Nunca había tenido la oportunidad de disfrutar de una fecha tan especial con un ser igualmente especial. El 30 de diciembre salimos a cenar y a beber, el 31 la llamé para darle el Feliz Año y el primero lo pasé con ella. Fuimos a ver las Avestruces de Magdaleno, pero el local estaba cerrado, luego fuimos al zoológico de Maracay, y le tomé fotos con un Tigre y con un pájaro, luego cenamos en Mc Donald´s y finalmente seguimos bebiendo. Fue un día lindo.
28-1-2007: El Teatro de los Sueños. Esa persona especial no dejaba de llamarme para salir ese fin de semana, pero los Tigres jugaban la final con Magallanes. Ella terminó viajando a la Colonia Tovar con quien terminó siendo su novio por 6 meses, pero los hechos públicos y notorios me hacen afirmar públicamente que no me arrepiento en haberme quedado en Maracay. Lo que viví en el estadio ese mágico domingo no lo volverán a ver ni el semen de nuestros nietos.
Agosto de 2007: Simpatía por la Mala. Muchas veces uno no sabe lo cerca que están las cosas que más deseas. Siempre me creí capaz de hacer cosas salvajes, pero nunca pude haberlas hecho si no te hubiera conocido. Gracias por ser especial, mi Junkie. Siempre recordaré ese 14 de octubre que te llevé a ver un juego de pelota.
2-12-2007: El día de la victoria: Si tu enemigo comete errores, nunca trates de hacérselo saber. Ese domingo conocimos que el venezolano de a pie no es imbécil, que la tradición democrática de nuestro pueblo es más fuerte que cualquier locura política y que los jóvenes sí tenemos futuro. Gracias Venezuela, gracias estudiantes.
14-12-2007: Rozando la historia: No sé cuantos seres humanos pueden hacer cosas que trasciendan en el tiempo. No sé cuántas personas son capaces de hacer algo enorme sin llenarse el cerebro de orgullo. No sé si algún fanático del béisbol puede atribuirse el retiro de un número de un equipo de béisbol profesional. Mi única certeza es que al ver los videos donde “Chalao” agradece su justo reconocimiento, entendí que ese día me gané el cielo.
Diciembre 2007: Parte de la historia política de Venezuela. Todo comenzó con una “mamadera de gallo” al cómico más soez de la nación. Una visita al diario El Carabobeño, en la cual Benjamín Rausseo anunció su candidatura presidencial. Al leer este diciembre la página 23 del libro “El candidato soy yo”, me di cuenta que una pregunta vulgar puede hacer que un joven periodista forme parte de la historia política de este país.
Cualquiera de estos hechos pudo haber partido mi vida en 2, pero tuve la dicha de vivirlos en 2007. Para algunos, a los 27 años ya debes tener tu vida hecha. Para otros, apenas comienza.

jueves, 30 de agosto de 2007

2007 el año de Chávez con Ingrid Betancourt como comodín


Cuando escuché el discurso del actual presidente cuando ganó en diciembre de 1998 las elecciones presidenciales, reconocí su madurez política y su capacidad para ser “diplomático”. Al escuchar su discurso luego de su victoria en diciembre de 2006, entendí que las reformas que pretendería implantar en los próximos años son duras, y por tanto le sería muy difícil aplicarlas. Más aun, ante el inteligente discurso de reconocimiento de la derrota por parte de Rosales, que dejó a la oposición del país muy bien parada.
Lo cierto es que luego de 7 años de gobierno la situación ha cambiado. Chávez pretende imponer algunas reformas sociales, que lamentablemente pasan desapercibidas por la politiquería y las ya claras tendencias autoritarias del gobierno. Eso solo ha llevado al Presidente a una retahíla de errores que le llevaría, por el camino que va, a un inesperado e inocultable fracaso electoral que hoy encuestas chavistas y opositoras reflejan.
Sin embargo Chávez ha sabido manejar bien la política nacional. Ganó las elecciones del 98 cuando un año antes ni aparecía en las encuestas, cambió la constitución, renovó sus fuerzas en el congreso, puso a su compadre como candidato de la oposición, sobrevivió a un golpe de estado, a la paralización petrolera, ganó un referendo en el cual los “exit pool” no coincidieron con el sistema de “Conteo Rápido” y trituró a la oposición, dejándola sin representación en el esquema de gobierno ¿Será que está tan sobrado que por ello no le importa meter la pata tan seguido?
La lista de errores es extensa. Comenzó su mandato con un discurso radical y ofensivo, luego cerró (perdón, no renovó la concesión) a RCTV, culminó 9 estadios mundialistas para que la gente gritara en su contra en todos los juegos de la Copa América, defiende a los ejecutivos de Pdvsa horas antes que se descubriera que efectivamente estaban hasta el cuello en el zaperoco del maletín e incluso se ve obligado por el Presidente argentino a botar a un gerente de la petrolera, dejando en claro que si no es por la presión internacional aquí no se habría investigado nada, ni siquiera por ser un evidente ilícito cambiario (caso del maletín).
Tal descalabro le ha obligado a meterse en el problema político colombiano y utilizar a la político Ingrid Betancourt, secuestrada desde hace 6 años, como un “Wild Card” o “Comodín” que le ayude a remontar la cuesta al menos internacionalmente. Si la liberan, Chávez habrá obtenido una victoria importante ante la opinión pública internacional, y en el caso de no lograrlo, habrá demostrado que es un hombre de buena voluntad.
En los últimos días he tenido la oportunidad de compartir con el pueblo chavista, o por qué no decirlo, con las personas que no tienen nada en este país. Todos estaban felices porque les regalaron un celular que en la calle vale Bs. 30 mil. Además les vi motivadísimos por sus labores en los Consejos Comunales y las mejoras que pueden dar a sus comunidades. A ellos no les importa que se roben 800 mil dólares impunemente o que el Presidente quiera obtener más poder que el que tiene e incluso que se quede de por vida en Miraflores.
En algún momento la Oposición tendrá que decir algo acerca de la Reforma Constitucional. En mi opinión gana más quedándose callada en el aspecto político, porque sencillamente la Reforma no tiene nada que Chávez no pueda hacer por decreto excepto la reelección indefinida. Su discurso debe estar orientado a darle una esperanza a esa gente, o al menos a aquellos que viven en los sitios más humildes y no les agrada el color rojo. Les garantizo que a más de uno le gustará escuchar otras promesas, al igual que una mujer coqueta.

viernes, 24 de agosto de 2007

Homenaje al Flaco Mague


David Ismael Concepción Benítez nació el 17 de junio de 1948 en Ocumare de la Costa, estado Aragua. Como aragüeño tuve la oportunidad de escuchar muchos comentarios acerca de sus años mozos, más aun por haberme criado en la Urbanización La Barraca, cercana al Barrio Belén, donde David vivió sus primeros años en Maracay, lugar al cual se mudó de joven, ya que su hermana Nelly quería estudiar en la ciudad.
David era conocido como “El Flaco Mague”. Muchos apodos le dijeron en su juventud, pero sin duda ese fue el más famoso. Al punto que decidió colocar ese nombre a su empresa de transporte.
Cualquier persona tiene una anécdota de Concepción. Quien fuera mi profesor de Geografía, Julio Palma, en una oportunidad me comentó que David en sus inicios era malo jugando pelota, al punto que en algunas oportunidades no lo seleccionaban para jugar, y él en venganza se llevaba la pelota. Otra más fantástica me la contó mi tío Héctor Seijas, quien jugó con él en alguna oportunidad. Él sí destacaba sus habilidades con el guante y con el bate. “Una vez lo vi nadar desde Cata hasta Catica”. Dios sabe cuánto fue verdad o mentira.
David no fue el novato estrella de los Tigres. En su lugar la gente comentaba sobre Virgilio Mata, quien poco tiempo después fue un desconocido para la afición aragüeña. Sin embargo, Wilfredo Calviño, scout cubano y responsable de su firma, se expresó de él con las siguientes palabras.
“Tenía muy buenas manos y brazo. Se veía agresivo, corría bien y hacía contacto con la bola. Para mí no fue una sorpresa en lo absoluto lo que él hizo en Grandes Ligas. Lo vi jugando en Clase A y ya era superior a los demás”.
Trabajó como Office Boy, tenía que doblarse cuando le tocaba irse a pie en los autobuses y siempre fue mejor como basquetbolista, toda una curiosidad en alguien quien fue jugador Más Valioso en un Juego de estrellas, ganó 5 Guantes de Oro, fue Campeón Mundial, una importante pieza en la Big Red Machine de Cincinnati en los años 70 y por sobre todas las cosas acabó a punta de calidad con la pava del número 13 en los Estados Unidos, un país que en esa década aun sufría algunos signos de racismo.
Todas las personas tienen un mal momento. En la temporada 1967-68, Los Tigres de Aragua clasificaron a su primera semifinal, última etapa del campeonato local según las reglas vigentes. A los Tigres solo les bastaba ganar el último juego a los Industriales de Valencia en Maracay para obtener su primer título, mientras los Leones esperaban una derrota para ir a un juego extra que posteriormente les dio ese campeonato. En el cierre del noveno Aragua ganaba 1 a 0, cuando el lanzador Dick Whitby botó la bola ante dos toques. Una de esas pelotas fue recogida por el sustituto David Concepción, quien en un intento desesperado por lanzar a tercera la metió en las gradas y dio al Valencia Industriales una victoria en su último juego de pelota rentada, antes de convertirse en “Llaneros de Portuguesa”.
Sin embargo, David no se amilanó. Dio tres títulos a los Tigres, Coronó a Cincinnati y se convirtió en el mejor atleta que hasta ahora ha parido la tierra aragüeña. Es un ejemplo a seguir, un hombre que salió de abajo y hoy en día es una persona próspera.
David también fue chequeado por un Scout muy particular. Mi prima Dilia Montenegro era pretendida por el Flaco Mague. Mi abuela, cuya senilidad no le permitiría volver a contar la anécdota, le preguntó en una oportunidad a Dilia si iba a hacerle caso a las pretensiones del personaje. Ella contestó “A mí no me importa quién es, sino quien será”. Tal sentencia decretaron décadas de feliz matrimonio y el nacimiento de mis primos David Alejandro, David Eduardo y Daneska.
En el plano personal, es difícil tener a tu ídolo todos los días de elecciones en tu casa hablando de política y regalándote una siembra de topochos. La última vez que hablé con él fue en Valencia, cuando trabajaba en El Carabobeño. Esperé mi turno para entrevistarle y cuando le dije de quién era nieto me abrazó con la ternura de un hombre que se acerca a la tercera edad. Me preguntó si ya me había casado y si vivía en Valencia, y luego le dijo a tres periodistas que yo era su sobrino. Este año será su última oportunidad de ingresar en el Salón de la fama, y seguramente no lo logrará. Ojalá Dios le de vida para ver brillar su placa en Cooperstown por medio del Comité de Veteranos.

domingo, 15 de julio de 2007

Por ELANO, o por el Orto

El año pasado durante el mundial de Alemania 2007, los venezolanos vieron con asombro cómo el viejito Zidane mató a los siempre preferidos de nuestro país: Brasil. Los seguidores de la moda del mundial se dieron cuenta que lo que pasó en la final de Francia 98 no fue una compra o consecuencia de un ataque de epilepsia de Ronaldo, sencillamente Francia fue mejor y punto. El favorito no siempre gana, por eso el deporte es emocionante.
En esta Copa América ocurrió lo inesperado: La afición nacional aplaudió de principio fin a la selección Argentina. El pato, el ratón, el apache, la pulga e incluso la brujita, que ya no debería formar parte del zoológico, igual que el piojo y el burrito, le dieron gala a la Copa América, al punto que nos pareció ver un mundial de fútbol cuando se enfrentaron a Paraguay, Méjico o Brasil, esta última selección que con desprecio trajo a la banca para “perrear” al fútbol latinoamericano.
Brasil siempre fue claro en su inferioridad en la final. Con humildad acabó a “patada y coñazos” la creatividad Argentina, y la suerte les dio un autogol, unos postes de Riquelme y un gol “ilegalmente” anulado a Messi. Con humildad “O país o mais grande do mundo” se fijó un objetivo y ganó.
Me pregunto ¿Querrá Dunga afrontar unas eliminatorias con este equipo “B”? ¿También el mundial? ¿Robinho seguirá siendo “perreado” en el Real Madrid? ¿Qué tan útiles se sentirán Kaká y Ronaldiño?
Me da dolor que esa selección, a la cual los venezolanos apoyan con tanta insensatez durante los mundiales, ya que puede meter 7 de visitante a la Vinotinto si le da la gana, mientras que la selección Albiceleste siempre respeta a sus rivales, haya obtenido nuestra Copa, sobre todo si es verdad que esta copa fue de todos. Ojalá mucha gente tomaran la lección de Brasil, que es la misma que le dio hace unos años Detroit a los Lakers, los Leones a los Tigres, y todos los fines de semana cualquier equipo de segunda división al poderoso Real Madrid “Saberse inferior no es saberse perdedor”.

lunes, 2 de julio de 2007

El fútbol no es un aló Presidente


Seguro estoy de haberme ganado el adjetivo de chavista por el post “Guaky es Rojo Rojito”, cuando me he ganado a pulso todos los antónimos posibles. En este post recuperaré la confianza de mis amigos más radicales de la oposición.
Fui al estadio Pueblo Nuevo de San Cristóbal. De niño siempre me llamó la atención una instalación deportiva tan grande en una ciudad relativamente pequeña. Más aun, la enorme afición por el fútbol que existe ahí. Siempre recordaré las imágenes de archivo cuando Venezuela perdió 3 a 2 frente a la Argentina de Maradona, o el gol de Dudamel en tiro libre.
San Cristóbal es una ciudad de personas amables y mujeres exquisitas, aunque la rapidez del Tour me impidió comprobarlo profundamente. Luego de comer en el Centro Sambil de esta ciudad, fui al estadio. Mis primeros partidos de fútbol profesional los viví en Maracay y Valencia, por lo cual mis expectativas ante un partido en una ciudad de fútbol eran enormes.
Y los gochos no me defraudaron ¡Que grande San Cristóbal! Gritaron los 90 minutos y algo más desde las gradas, a pesar del inclemente palo de agua. Mis amigos tigreros y yo nos adaptamos a ese ambiente contagioso, y solo comparo la emoción de un gol Vinotinto en esta ciudad con el jonrón de Miguel ante el Kid o el famoso doble de Alex Romero. Por supuesto, mis recuerdos tigreros superan con creces la emoción vivida el sábado pasado.
Pero más allá de mi fanatismo, viví un gran capítulo para nuestro deporte, ya que presencié la primera victoria venezolana en Copa América en 40 años. Yo en San Cristóbal y Chávez en Bielorrusia ¿Tendrá esto que ver con las declaraciones de Richard Páez cuando afirmó que el día inaugural la afición no apoyó lo suficiente a la selección? Páez no es santo de mi devoción, pero sin duda encontró en el Presidente su perfecto chivo expiatorio.
Ciertamente durante el primer juego no se sintió un apoyo a nuestra selección de parte de los miles de empleados públicos que llenaron el graderío tachirense, o en la por demás desubicada barra humana, que en una muestra asquerosa de culto a la personalidad y de la más común jaladera criolla, colocaron su nombre durante el discurso, y de resto, fueron un grande e inútil adorno para las tribunas.
Durante el juego del sábado se demostró que la homogenia afición al fútbol venezolano, lejos de estar agradecida con el Presidente, prefirió mentarle la madre durante el juego de primera hora, el Bolivia Uruguay. Durante el segundo se dedicó a su trabajo: Apoyar incondicionalmente al once local ¿Dónde mejor que en Pueblo Nuevo?
La lección para nuestro Presi es que el Fútbol no es un Aló Presidente, donde la gente aplaude como focas, sino una pasión. Cualquier semiólogo de la revolución diría que los medios golpistas, al difundir esa realidad que yo viví, quieren connotar que el chavismo está lleno de personas fracasadas que son incapaces de apoyar una causa solo por amor, y que todo lo hacen por amor a los reales. Si lo dijeran, créanme que cuentan con mi apoyo.
Finalmente ¿Cuál era la necesidad del Presidente de montar semejante Show en la inauguración? Si los intereses del imperio y de la oposición golpista llegaran a triunfar, 20 años después tendríamos que decir que Chávez dejó en Venezuela 7 estadios de categoría mundialista, dos a medio camino y un viaducto en 9 años de gobierno; pero no, él solito tuvo que matarse y de paso quedar como un pavoso. Como dice mi ex jefe Teodoro Petkoff, el sexto motor de la Revolución, “El Chacumbele”, va a paso de vencedores.

miércoles, 20 de junio de 2007

Un ángel en San Jacinto


Si digo que en Venezuela vivimos una época de odio, promovida por un discurso político, sería estúpido quien no me creyera. Si afirmo que en estos días algún venezolano amó más a su prójimo que a sí mismo, sería yo el estúpido si espero que alguien me crea.
Todo ocurrió el pasado domingo en Maracay, cuando un motorizado, de nombre José Luis Fernández, transitaba por las calles de la ciudad jardín. En ese instante ocurrió un grave accidente en San Jacinto, zona ubicada en el Este de Maracay. Sin pensarlo dos veces socorrió a los ocupantes de una Trail Blazer, donde viajaban 5 niños.
En el momento en el cual se disponía a sacar a la última persona, el automóvil explotó, provocándole quemaduras en el 90% de su cuerpo. El desenlace no pudo ser más cruel: A las 9:50 de la mañana del martes dejó de existir. El diario El Siglo tituló su primera página del martes con sus proféticas palabras: “Moriré tranquilo porque salvé la vida de 5 niños”.
Su cuerpo fue velado entre honores de bombero, de manos de Mauricio Sánchez, comandante de los bomberos de Aragua y persona a quien le tengo gran aprecio. José Luis deja a una viuda y 8 hijos.
Su esposa pidió al Presidente Chávez que le ayudara al traslado del cadáver a Maracaibo, pero no faltó quien colaborara con esa causa. Corposalud, institución del estado Aragua los asumió todos. También exige responsabilidades civiles para el conductor de la Trail Blazer, quien aparentemente manejaba en estado de ebriedad y ocasionó la muerte de los otros conductores involucrados en el accidente.
Pero hagamos un paréntesis en este caso. Las pasiones desbordadas en este país me han permitido escuchar frases como “Debemos defender a los pobres de los ricos” o “esos actores de RCTV cuando lloran se ven bonitos”. Me he puesto a pensar cuál habría sido el desenlace de esta tragedia si nuestro héroe maracucho hubiera tenido en mente las palabras de nuestro Presidente en el momento menos apropiado. Ciertamente sus 8 niños hoy tendrían un padre, total, los otros 5 estaban en una Trail Blazer, por tanto deben ser ricos.
Lamentablemente el amor a los reales ha hecho perder la cabeza a muchas personas que conozco, y se han dejado envenenar, o en su defecto apoyan, el discurso del odio. José Luis nos dio una muestra de verdadero cristianismo, ya que dio lo más valioso que tiene un ser humano por sincero amor al prójimo: La vida.
Otra reflexión. Muchas de estas organizaciones religiosas del Brasil que han invadido a nuestro país, y que cobraban hace 4 años 50 mil bolívares –ahora debe ser mucho más- a sus seguidores para sacarles el “espíritu maligno”, reciben subsidios del gobierno nacional.
Además es evidente el sello religioso que tienen muchas medidas ministeriales del gobierno, como lo son la prohibición del alcohol en vacaciones e incluso se habla de multar a las señoritas que usen un hilo dental. Lamento pasar de lo político a lo religioso, pero señores, esas ridiculeces no sirven para amar a Dios. Sigamos el ejemplo de José Luis, lo demás son pendejadas.

lunes, 18 de junio de 2007

Guaky es rojo rojito


Desde joven admiré la figura de Rafael Caldera. Es para mí el Winston Churchil venezolano, por su capacidad de conducir a un país en tiempos difíciles.
Me contaron que en su primer gobierno promovió la pacificación del país, así como el inicio de grandes obras como el Metro de Caracas. Sin embargo, cuando viví su segundo gobierno, padeció del pecado de la inacción, es decir, que a pesar de haber culminado obras como Las Macaguas, la Autopista Rafael Caldera, el templo de nuestra señora de la Coromoto, el puerto fluvial de los Monjes y otras obras que nunca se le reconocerán, hizo muy poco.
Siendo su abogado del diablo, hay que colocar a su gobierno en un justo contexto. Venezuela vivía los efectos de dos golpes de estado y 10 años sostenidos de crisis económica que tuvieron su punto máximo en la crisis bancaria del 1994. A propósito, uno de sus protagonistas, Orlando Castro, es hoy en día un chavista confeso.
Hago esta reflexión porque he escuchado a muchas personas que hay que boicotear la Copa América, cosa que no estoy dispuesto a apoyar más allá de alguna manifestación pacífica e inteligente que se le ocurra a algunos estudiantes.
Sí, lo sé, será un momento de gloria para el comandante, ya que por primera vez en 9 años se sentirá todo un Marcos Pérez Jiménez, ya que dejará 10 obras faraónicas –los 9 estadios más el viaducto- y más allá de la corrupción, la mayor parte de la plata se invirtió en obras. No llegaré al extremo de decir “Viva Chávez”, pero este round lo va a ganar, por no padecer del pecado de la inacción.
También podremos evaluar a 8 gobernadores y a un alcalde rojos rojitos, quienes se echaron el trabajo al hombro. Aparentemente el gobernador de Bolívar cumplió con las metas, igual que los de Mérida y Táchira, estado que hasta tiene el estadio de béisbol más moderno de Venezuela –aunque no tiene Bulpen-. Di Martino, el único jefe municipal de esta banda, también hizo lo necesario para no dejar al país en ridículo.
Lamentablemente el ejemplo no entra por casa, y parece ser Barinas el estado que saldrá peor parado, ya que anunciaron que una de sus tribunas no será concluida. Además de su padre, su compadre del estado Lara tiene “crudísimo” al único estadio estilo inglés del país, es decir únicamente construido para el fútbol. El poeta de la Revolución, que ha visto como en Anzoátegui le salió padrote en la figura de un ex presidente del extinto congreso nacional, parece que también pondrá la misma que puso el TSJ con la decisión del 11 de abril, y luego se irá de vacaciones.
Señores, no deseemos el fracaso o el ridículo a nuestro país ante este evento. Desde 1983, cuando se realizaron los Panamericanos de Caracas –en el gobierno de Luis Herrera-, Venezuela no es sede de un evento de semejante importancia. Vamos a verlo de una manera sencilla, las plumas de Guaky, la mascota, son roja rojitas, y aunque la Federación Venezolana de Fútbol tiene la mayor parte del logro en la realización de este evento, sin ayuda del ejecutivo nacional no se habría logrado nada.
Finalizo con la siguiente reflexión ¿Qué se va a hacer con los estadios después de la Copa América? Los equipos no podrán mantenerlos, ya que es un hecho público y notorio que en cada torneo quiebran 2 franquicias de primera división. Espero que no tenga el triste final del Brígido Iriarte, como depósito de médicos cubanos.

viernes, 15 de junio de 2007

El Teatro de los sueños


Como todo joven de clase media, sigo las incidencias del fútbol europeo. Como pueden comprobar en el título de esta crónica, son fanático del Manchester United, cuyo estadio, de nombre Old Trafford, tiene como sobrenombre o NickName "El Teatro de los Sueños".

Sin embargo, el mayor sueño logrado por el Manchester fue en el Camp Nou de Barcelona 1999 con un equipo liderado por David Beckham. Los diablos Rojos remontaron en tiempo de descuento un uno a cero ante el Bayern München y se coronaron campeones de Europa.

Emoción similar viví un 18 de noviembre, día de la chinita, cuando Venezuela remontó ante Bolivia el mismo marcador y en el mismo tiempo. Vaya suerte la mía ver semejantes hazañas al menos dos veces en la vida. Pero la verdad, lo hecho por los Tigres el domingo "no tiene padrote", porque más allá del descontrol de los lanzadores turcos se impuso la paciencia, inteligencia y ganas de ganar de los felinos locales.

Coincidí al terminar el encuentro con el comentarista más reconocido de los Tigres ¿Cómo deberían sentirse aquellos que se fueron del estadio antes del noveno inning? ¿Cómo deberían sentirse aquellos que no creyeron en los Tigres, a pesar de haber regresado gracias a la algarabía de quienes sí creyeron lo imposible? Un día después agregué en mi mente otra pregunta ¿Cómo deben sentirse aquellos que se sintieron derrotados cuando en el peor de los casos Tigres tenía al menos dos juegos por delante para ganar la serie y contra un bullpen destrozado?

Sólo nos encontramos alrededor de 3.000 verdaderos fanáticos de los Tigres en ese noveno inning, los que siempre esperaron estos años de gloria, poquitos, pacientes y siempre ilusionados. Yo como analista di el juego por perdido en el sexto inning. Más aun en el noveno: 4 errores, 13 hombres dejados en base... Pero como fanático me decía a mi mismo: Todos los innings los Tigres han atacado y han producido gran cantidad de hits. Hay hambre y eso puede ser bueno.

Rogué por cada inatrapable de Romero, Maza y Núñez sentado en la silla 94 de la fila 14, sector 8. pedí al creador que le diera paciencia a Blanco, Rodríguez, Cabrera, Hernández y Simón, y finalmente esperé el batazo con Ronnie y Alex, quien antes del juego me reclamó que no me puse la camisa 17. Yo le contesté: Traje la camisa del campeonato ante Caracas para apoyarlos a todos ustedes.

Luego del batazo, corrí por las tribunas gritando la palabra "Campeones". Nunca vi a Gollito anotar. Sentí como unos impotentes Tigres, llenos de juventud y talento, no podían surgir por culpa de un tirano lleno de gente potencialmente incapaz llamado Magallanes, que nos ofrecía un futuro negro en Valencia ¿Les parece similar a otro aspecto de nuestras vidas?

La hazaña de los Tigres no pertenece a Aragua, sino a la historia del deporte en Venezuela. Quienes se hayan calado este testamento, les quiero proponer que luego de aquel ponche a Bob Abreu hace dos años, el todavía increíble cabezazo de un short stop Dominicano a un Fly de Henry Blanco, y la noche de las 8 carreras, adoptemos el nombre de Old Trafford "El Teatro de los Sueños" para referirnos al José Pérez Colmenares.