Esa mañana, el Sr. Brito, el viejo jodedor que entró en la cama de “cara é crimen”, llamó al 171 para que enviaran una ambulancia a “el jose”. Lo trasladaron en camilla y lo llevaron a su casa.
Al Sr. Garzón lo operaron. Aparentemente salió muy bien, a pesar de su avanzada edad. Ayudé a su esposa a mover sus pies. Me dio las gracias. Noté que tiene una sonda para orinar y una bolsa de sangre al lado de su cama.
En la cama de “el jose” ingresaron a un chamito sano, como de 16 años. Lo acompañaba su noviecita, nada fea, pero sí muy flaquita.
A “el chino”, uno de los primeros personajes de esta historia, le dieron un balazo en la pierna, según “el gocho”. La herida no era tan grave, pero se puso a payasear en la habitación con las muletas y se le terminó de partir el hueso. Por eso lo operaron.
La cama de “papi chulo” aun sigue vacía. El gocho me dijo que le contó 7 mujeres que le vinieron a visitar y al menos se despidieron de besitos. Una de ellas es enfermera y otras dos son madre e hija ¿Qué tal?
En la noche, una enfermera muy bonita – ¿será que de tanto tiempo estoy empezando a ver buenas a las enfermeras?- preguntó por el enfermo de esa cama. El gocho y yo comentamos “viste, y todavía le siguen buscando”.
Mi tío hoy estuvo alegre, a pesar de la salida de “el jose. En sus alucinaciones comentó que veía una mujer muy bonita, que era su prima. Siempre está volando. Ya hasta me causa curiosidad meterme una pepa de fenobarbital a ver qué podría ver.
Por malcriado
La salida de “el jose” trajo doble alegría. En primer lugar, porque al salir el último malandro de esa habitación, ya no había tanta posibilidad de una balacera por ajuste de cuentas en el cuarto. Segundo, porque recordamos toda la tarde sus mejores cuentos.
Las 14 balas que le metieron aun están alojadas en su cuerpo, junto a otras 4 de un primer tiroteo. Una de ellas está cerca de su cerebro y se siente al tacto con su cabeza.
A los 14 años le chocó un carro que le fracturó la misma pierna. Le tiene miedo al quirófano porque, luego de su resucitación producto de 3 días en terapia intensiva, dijo que si volvía a un quirófano iba a morir.
Su papá no es pobre. Es jefe de mecánicos del Metro de Los Teques. La moto que le quitaron y una Trail Blazer de la que hablaba frecuentemente son de su papá. Él le compró los clavos para su pierna, pero no se quiso operar. Como último recurso, le mostró las llaves de un camión y le dijo “Te lo compré para que lo pongas a trabajar, pero tienes que operarte”, ya que su pierna fracturada es la derecha. Es su único hijo varón, por eso hace tanto por él.
Vive en una casa en Campo Alegre, la cual está a su nombre. Dijo que iba a botar pal coño a su mamá, esposa y hermanos, porque no lo atendieron durante su hospitalización. Venderá la casa y se va a vivir a Quíbor con sus abuelos.
Entró al Seguro Social medio muerto y salió lisiado. Y por malcriado.
El cuento del coquero
El Sr. Edmundo, el evangélico gocho que está al lado de mi tío, vive cerca de la casa de mi abuela. “El gocho” y él tienen una mamadera de gallos con el cuento de un “coquero”, es decir, un señor que vende cocos por la calle 12 de La Barraca y que es parcha. El hermano siempre compra cocos ahí y por eso el chalequeo.
Le llama para preguntarle “¿Donde vienes?” y le responde por el celular “estoy en la cola para comprarle al coquero”.
La compañía del señor Brito y de “el gocho” me hace prever que esta semana -aspiro que la última en el Seguro- no será fastidiosa y además me sentiré seguro. Para mi mamá tampoco lo será, porque el Sr. Brito se la pasa hablando mierda de Chávez.
Según comentó, él es chofer de camiones. Se fracturó la pierna en un choque que él provocó.
Pero yo me quiero ir. Aunque no me sienta del todo incómodo, sé que no pertenezco a ese lugar.
jueves, 8 de abril de 2010
miércoles, 7 de abril de 2010
El tío sin seguro. Parte 20. “el jose” no se va. El cambio de la rutina.
Al menos esta semana nos la calaremos completa mi tía, mi mamá y yo. Mientras la burocracia del Seguro Social resuelve la adquisición de la prótesis de mi tío –gracias a Dios no es un marcapazos- diseñamos un nuevo esquema de guardias para aguantar el trote.
En vista que trabajo, yo tomo las guardias de 4 a 9 de domingo a jueves. Los viernes en la madrugada y los sábados… coño, no sé, averiguaré ese día. Cuando mi mamá se queda en las mañanas, las madrugadas las sobrevive mi tía. Al día siguiente cambian el turno.
El traslado para el intercambio de ambas lo hago yo. Debo pararme todos los días antes de las 6am –cosa que solo hacía cuando trabajaba en Caracas- para llevarlas al seguro. Luego, trasladar a la otra a su casa, hacer cualquier diligencia y luego ir a mi trabajo. Si no hay trabajo acumulado, salgo a las 11, duermo una hora, almuerzo y a la 1:30 hago el cambio de la tarde –la que se quedó de madrugada cuida de mi tío de 2 a 4-. Al finalizar mi turno, ceno, escribo mi crónica y duermo, para despertar cansado al día siguiente.
Ya no se me pasa por la cabeza invitar a alguna chica a salir, estar con mis amigos –a menos que sea en horarios limitados como hice un domingo con Moralinda-, ir al GYM, salir a trotar, aprender a patinar, ver una película… Así te encuentres sentado, ir a un hospital a cuidar a mi tío es una tarea destructiva.
“el jose” no se va
Esta mañana le dieron de alta a “papi chulo”. En lo particular no pude saber a la casa de cuál mujer se fue.
En la cama de “cara é crímen” entró otro señor, jodedor como “el gocho”. Cuando salga “el jose”, solo habrá viejos en el cuarto, excepto “el gocho”. Estaré más tranquilo, pero el ambiente pudiera volverse más deprimente.
Uno de los nuevos internos, el Sr. Garzón, es de mayor edad. Más decente que el vecino de mi tío. Le dice a Ismael “el paisano”, no por guariqueño, sino por cariño. Mañana le operan. En la tarde le dijo: “paisano, tenga fe que va a salir bien de aquí, porque es voluntad de Dios”. Esas palabras me animaron más a mí que a él.
Mi tío estuvo agresivo esta tarde. Quería beber refresco, pero pensé que tal vez sea el exceso de azúcar lo que le tiene tan activo. Le di un poco de agua y le dije que me lo pidiera por favor. Respondió con una grosería y no le di nada. A los 15 minutos me dijo “por favor mi amor” y tampoco le di nada. 10 minutos después lo pidió decentemente y le di agua, más no refresco. Me dijo “dame mierda entonces”.
Ismael siempre fue así. La respuesta de mis abuelos era “no discutas con él porque es loco”. Y así se quedó toda su vida, sin educación ni modales, nunca lo presentamos como familiar –por muy duro que suene- por vergüenza. Solo los vecinos le conocen, pero ya conté esa historia.
El nivel de agresividad de mi tío bajó cuando “el jose” intentó subirse a una silla de ruedas. Expresó voluntariamente que no quiere operarse y le dieron de alta. Recogió sus cosas, se vistió y cuando intentamos ayudarle a colocar en la silla, no pudo.
Si bien la “virgen de los sicarios” había hecho una especie de “curación milagrosa”, ya que el hueso está en su lugar, mas no está soldado. Sus chillidos de jeva, más que risa, causaron impresión en los internos. Le dije a mi tío “así te va a pasar a ti si sigues jurungándote la pierna”.
“el jose” mentó madres, maldijo a todo el mundo para que lo ayudaran a salir. Le trajeron su silla y no pudo. Todo por terco y malcriado. A veces pienso que Dios pierde el tiempo ayudando a personas “que no se ayudan”.
Dato curioso
En sus alucinaciones, mi tío decía que venía un “palo de agua”. Desde hace tres días está lloviendo en Maracay.
Actualmente le están nebulizando 3 veces al día. Aparentemente tiene un problema crónico de los fumadores, que le disminuye en 50% su capacidad para respirar.
En vista que trabajo, yo tomo las guardias de 4 a 9 de domingo a jueves. Los viernes en la madrugada y los sábados… coño, no sé, averiguaré ese día. Cuando mi mamá se queda en las mañanas, las madrugadas las sobrevive mi tía. Al día siguiente cambian el turno.
El traslado para el intercambio de ambas lo hago yo. Debo pararme todos los días antes de las 6am –cosa que solo hacía cuando trabajaba en Caracas- para llevarlas al seguro. Luego, trasladar a la otra a su casa, hacer cualquier diligencia y luego ir a mi trabajo. Si no hay trabajo acumulado, salgo a las 11, duermo una hora, almuerzo y a la 1:30 hago el cambio de la tarde –la que se quedó de madrugada cuida de mi tío de 2 a 4-. Al finalizar mi turno, ceno, escribo mi crónica y duermo, para despertar cansado al día siguiente.
Ya no se me pasa por la cabeza invitar a alguna chica a salir, estar con mis amigos –a menos que sea en horarios limitados como hice un domingo con Moralinda-, ir al GYM, salir a trotar, aprender a patinar, ver una película… Así te encuentres sentado, ir a un hospital a cuidar a mi tío es una tarea destructiva.
“el jose” no se va
Esta mañana le dieron de alta a “papi chulo”. En lo particular no pude saber a la casa de cuál mujer se fue.
En la cama de “cara é crímen” entró otro señor, jodedor como “el gocho”. Cuando salga “el jose”, solo habrá viejos en el cuarto, excepto “el gocho”. Estaré más tranquilo, pero el ambiente pudiera volverse más deprimente.
Uno de los nuevos internos, el Sr. Garzón, es de mayor edad. Más decente que el vecino de mi tío. Le dice a Ismael “el paisano”, no por guariqueño, sino por cariño. Mañana le operan. En la tarde le dijo: “paisano, tenga fe que va a salir bien de aquí, porque es voluntad de Dios”. Esas palabras me animaron más a mí que a él.
Mi tío estuvo agresivo esta tarde. Quería beber refresco, pero pensé que tal vez sea el exceso de azúcar lo que le tiene tan activo. Le di un poco de agua y le dije que me lo pidiera por favor. Respondió con una grosería y no le di nada. A los 15 minutos me dijo “por favor mi amor” y tampoco le di nada. 10 minutos después lo pidió decentemente y le di agua, más no refresco. Me dijo “dame mierda entonces”.
Ismael siempre fue así. La respuesta de mis abuelos era “no discutas con él porque es loco”. Y así se quedó toda su vida, sin educación ni modales, nunca lo presentamos como familiar –por muy duro que suene- por vergüenza. Solo los vecinos le conocen, pero ya conté esa historia.
El nivel de agresividad de mi tío bajó cuando “el jose” intentó subirse a una silla de ruedas. Expresó voluntariamente que no quiere operarse y le dieron de alta. Recogió sus cosas, se vistió y cuando intentamos ayudarle a colocar en la silla, no pudo.
Si bien la “virgen de los sicarios” había hecho una especie de “curación milagrosa”, ya que el hueso está en su lugar, mas no está soldado. Sus chillidos de jeva, más que risa, causaron impresión en los internos. Le dije a mi tío “así te va a pasar a ti si sigues jurungándote la pierna”.
“el jose” mentó madres, maldijo a todo el mundo para que lo ayudaran a salir. Le trajeron su silla y no pudo. Todo por terco y malcriado. A veces pienso que Dios pierde el tiempo ayudando a personas “que no se ayudan”.
Dato curioso
En sus alucinaciones, mi tío decía que venía un “palo de agua”. Desde hace tres días está lloviendo en Maracay.
Actualmente le están nebulizando 3 veces al día. Aparentemente tiene un problema crónico de los fumadores, que le disminuye en 50% su capacidad para respirar.
martes, 6 de abril de 2010
El tío sin seguro. Parte 19. El feriado loco. La esposa y sus tres amantes
En la pasada crónica omití algunos detalles importantes.
Ese lunes, Tania y Cecilia fueron a visitar a “el jose”. Si bien Tania se manda mensajes con “el jose”, según él, lo de la vieja evangélica nos pareció un pistón.
Ni la visita de Tania le dio algo de valentía a “el jose” cuando le arrancaron la tracción.
Si bien el Servicio Social del Seguro ofreció dar la prótesis para mi tío, ellos tomaron el feriado loco propuesto por nuestro Presidente para ahorrar electricidad. Si bien el SS es una institución de salud, ellos se consideraron área administrativa y se tomaron el asueto. 10 días perdidos esperando nada.
Ayer ingresó en la cama de Franco un viejo que se fracturó una pierna. Siempre está dormido.
…y las tres amantes
Hoy operaron a Papi Chulo. Su esposa y tres amantes esperaban en el pasillo su salida del quirófano.
“El jose”, “el gocho” y yo, discutimos si serán morochos, por cesárea… Un enfermero jodedor dijo que fueron morochos, uno salió catire y el otro chino.
Nuestras preguntas ¿Quién es el padre? ¿Y la madre?
El futuro: la drogadicción
Lo que me da más arrechera de la situación es sobrevivir a una institución que toda la vida ha estado en manos del Estado. Todas las empresas públicas y privadas del país cotizan Seguro Social, por tanto no hay excusas para decir que no hay recursos.
El personal de seguridad es una mierda. Claro, situación comprensible porque las personas que emplean para esos trabajos las entrenan para tratar con Malandros. Y vaya que ahí los hay.
La mala intención de los trabajadores que te mandan a comprar toda mierda cuando el hospital tiene lleno su inventario.
La gente que muere en el pasillo de la emergencia porque no hay camas para atenderlas. Ejemplo mi abuelita en agosto del año pasado.
Y por sobre todas las cosas, los médicos. La mayoría graduados de la Carabobo –digo la universidad porque son los primeros en criticar a los egresados de la Bicentenaria en cualquier carrera-, escriben con errores ortográficos –incluso uno es disléxico y se graduó, pero como es amigo mío no le echaré paja-, flojos con bolas y siempre dicen “Yo debería ganar 10 palos mensuales”, “Me quiero ir a España”…
Mucha de la gente que conozco que se ha ido a Europa, además de ser hijos / nietos de españoles, portugueses o italianos, llegan allá a trabajar de cualquier mierda, tipo peluqueros, barrenderos o hasta médicos. Todos, sin excepción, ganan mil euros, lo suficiente para vivir y ahorrar. Todos un socialismo justo, porque hay billete.
Un pana, a quien llamaré “El chivo”, conversó con una chama médico en una oportunidad que visitó al norte de Europa. “Yo lo que quiero es obtener una jubilación que me dé lo suficiente para vivir en Holanda consumiendo hongos”.
Mi país es detestable, lo sé, pero… Qué ladilla sería vivir en un país que no tenga un Presidente que, un día anuncia que va a invadir a los Estados Unidos, horas después se retracta porque no va a tener donde meter a tantos prisioneros y al día siguiente compra chatarra de guerra rusa.
Nosotros tenemos razones para mantenernos vivos y conscientes. Ejemplo ¿Qué coño puedo estar pensando yo en consumir monte con el rolo de peo económico y de salud en el que estoy metido?
En los demás países, los principales peos son los matrimonios gay y la legalización de la droga. Una noticia como la de Ricky Martin paraliza a un país. Incluso que Adolfo Cubas diga que supuestamente se besó con él es una portada para la revista “Hola”. En MÍ PAÍS tenemos muy claro que hombre que llegue sin barriga a los 30 y que se afeite las bolas es marico. Por eso somos más evolucionados que los países “Desarrollados”, donde la juventud “evoluciona” hacia la drogadicción y el homosexualismo.
En mi país no existe el racismo ni la esclavitud desde mediados del siglo XIX. En Europa aun hay rasgos de la postguerra –de la segunda- y los Estados Unidos no lo terminan de superar. Por eso es que en nuestro caos, el venezolano es de los pueblos más felices del mundo.
Ese lunes, Tania y Cecilia fueron a visitar a “el jose”. Si bien Tania se manda mensajes con “el jose”, según él, lo de la vieja evangélica nos pareció un pistón.
Ni la visita de Tania le dio algo de valentía a “el jose” cuando le arrancaron la tracción.
Si bien el Servicio Social del Seguro ofreció dar la prótesis para mi tío, ellos tomaron el feriado loco propuesto por nuestro Presidente para ahorrar electricidad. Si bien el SS es una institución de salud, ellos se consideraron área administrativa y se tomaron el asueto. 10 días perdidos esperando nada.
Ayer ingresó en la cama de Franco un viejo que se fracturó una pierna. Siempre está dormido.
…y las tres amantes
Hoy operaron a Papi Chulo. Su esposa y tres amantes esperaban en el pasillo su salida del quirófano.
“El jose”, “el gocho” y yo, discutimos si serán morochos, por cesárea… Un enfermero jodedor dijo que fueron morochos, uno salió catire y el otro chino.
Nuestras preguntas ¿Quién es el padre? ¿Y la madre?
El futuro: la drogadicción
Lo que me da más arrechera de la situación es sobrevivir a una institución que toda la vida ha estado en manos del Estado. Todas las empresas públicas y privadas del país cotizan Seguro Social, por tanto no hay excusas para decir que no hay recursos.
El personal de seguridad es una mierda. Claro, situación comprensible porque las personas que emplean para esos trabajos las entrenan para tratar con Malandros. Y vaya que ahí los hay.
La mala intención de los trabajadores que te mandan a comprar toda mierda cuando el hospital tiene lleno su inventario.
La gente que muere en el pasillo de la emergencia porque no hay camas para atenderlas. Ejemplo mi abuelita en agosto del año pasado.
Y por sobre todas las cosas, los médicos. La mayoría graduados de la Carabobo –digo la universidad porque son los primeros en criticar a los egresados de la Bicentenaria en cualquier carrera-, escriben con errores ortográficos –incluso uno es disléxico y se graduó, pero como es amigo mío no le echaré paja-, flojos con bolas y siempre dicen “Yo debería ganar 10 palos mensuales”, “Me quiero ir a España”…
Mucha de la gente que conozco que se ha ido a Europa, además de ser hijos / nietos de españoles, portugueses o italianos, llegan allá a trabajar de cualquier mierda, tipo peluqueros, barrenderos o hasta médicos. Todos, sin excepción, ganan mil euros, lo suficiente para vivir y ahorrar. Todos un socialismo justo, porque hay billete.
Un pana, a quien llamaré “El chivo”, conversó con una chama médico en una oportunidad que visitó al norte de Europa. “Yo lo que quiero es obtener una jubilación que me dé lo suficiente para vivir en Holanda consumiendo hongos”.
Mi país es detestable, lo sé, pero… Qué ladilla sería vivir en un país que no tenga un Presidente que, un día anuncia que va a invadir a los Estados Unidos, horas después se retracta porque no va a tener donde meter a tantos prisioneros y al día siguiente compra chatarra de guerra rusa.
Nosotros tenemos razones para mantenernos vivos y conscientes. Ejemplo ¿Qué coño puedo estar pensando yo en consumir monte con el rolo de peo económico y de salud en el que estoy metido?
En los demás países, los principales peos son los matrimonios gay y la legalización de la droga. Una noticia como la de Ricky Martin paraliza a un país. Incluso que Adolfo Cubas diga que supuestamente se besó con él es una portada para la revista “Hola”. En MÍ PAÍS tenemos muy claro que hombre que llegue sin barriga a los 30 y que se afeite las bolas es marico. Por eso somos más evolucionados que los países “Desarrollados”, donde la juventud “evoluciona” hacia la drogadicción y el homosexualismo.
En mi país no existe el racismo ni la esclavitud desde mediados del siglo XIX. En Europa aun hay rasgos de la postguerra –de la segunda- y los Estados Unidos no lo terminan de superar. Por eso es que en nuestro caos, el venezolano es de los pueblos más felices del mundo.
El tío sin seguro. Parte 19. El feriado loco. La esposa y sus tres amantes
En la pasada crónica omití algunos detalles importantes.
Ese lunes, Tania y Cecilia fueron a visitar a “el jose”. Si bien Tania se manda mensajes con “el jose”, según él, lo de la vieja evangélica nos pareció un pistón.
Ni la visita de Tania le dio algo de valentía a “el jose” cuando le arrancaron la tracción.
Si bien el Servicio Social del Seguro ofreció dar la prótesis para mi tío, ellos tomaron el feriado loco propuesto por nuestro Presidente para ahorrar electricidad. Si bien el SS es una institución de salud, ellos se consideraron área administrativa y se tomaron el asueto. 10 días perdidos esperando nada.
Ayer ingresó en la cama de Franco un viejo que se fracturó una pierna. Siempre está dormido.
…y las tres amantes
Hoy operaron a Papi Chulo. Su esposa y tres amantes esperaban en el pasillo su salida del quirófano.
“El jose”, “el gocho” y yo, discutimos si serán morochos, por cesárea… Un enfermero jodedor dijo que fueron morochos, uno salió catire y el otro chino.
Nuestras preguntas ¿Quién es el padre? ¿Y la madre?
El futuro: la drogadicción
Lo que me da más arrechera de la situación es sobrevivir a una institución que toda la vida ha estado en manos del Estado. Todas las empresas públicas y privadas del país cotizan Seguro Social, por tanto no hay excusas para decir que no hay recursos.
El personal de seguridad es una mierda. Claro, situación comprensible porque las personas que emplean para esos trabajos las entrenan para tratar con Malandros. Y vaya que ahí los hay.
La mala intención de los trabajadores que te mandan a comprar toda mierda cuando el hospital tiene lleno su inventario.
La gente que muere en el pasillo de la emergencia porque no hay camas para atenderlas. Ejemplo mi abuelita en agosto del año pasado.
Y por sobre todas las cosas, los médicos. La mayoría graduados de la Carabobo –digo la universidad porque son los primeros en criticar a los egresados de la Bicentenaria en cualquier carrera-, escriben con errores ortográficos –incluso uno es disléxico y se graduó, pero como es amigo mío no le echaré paja-, flojos con bolas y siempre dicen “Yo debería ganar 10 palos mensuales”, “Me quiero ir a España”…
Mucha de la gente que conozco que se ha ido a Europa, además de ser hijos / nietos de españoles, portugueses o italianos, llegan allá a trabajar de cualquier mierda, tipo peluqueros, barrenderos o hasta médicos. Todos, sin excepción, ganan mil euros, lo suficiente para vivir y ahorrar. Todos un socialismo justo, porque hay billete.
Un pana, a quien llamaré “El chivo”, conversó con una chama médico en una oportunidad que visitó al norte de Europa. “Yo lo que quiero es obtener una jubilación que me dé lo suficiente para vivir en Holanda consumiendo hongos”.
Mi país es detestable, lo sé, pero… Qué ladilla sería vivir en un país que no tenga un Presidente que, un día anuncia que va a invadir a los Estados Unidos, horas después se retracta porque no va a tener donde meter a tantos prisioneros y al día siguiente compra chatarra de guerra rusa.
Nosotros tenemos razones para mantenernos vivos y conscientes. Ejemplo ¿Qué coño puedo estar pensando yo en consumir monte con el rolo de peo económico y de salud en el que estoy metido?
En los demás países, los principales peos son los matrimonios gay y la legalización de la droga. Una noticia como la de Ricky Martin paraliza a un país. Incluso que Adolfo Cubas diga que supuestamente se besó con él es una portada para la revista “Hola”. En MÍ PAÍS tenemos muy claro que hombre que llegue sin barriga a los 30 y que se afeite las bolas es marico. Por eso somos más evolucionados que los países “Desarrollados”, donde la juventud “evoluciona” hacia la drogadicción y el homosexualismo.
En mi país no existe el racismo ni la esclavitud desde mediados del siglo XIX. En Europa aun hay rasgos de la postguerra –de la segunda- y los Estados Unidos no lo terminan de superar. Por eso es que en nuestro caos, el venezolano es de los pueblos más felices del mundo.
Ese lunes, Tania y Cecilia fueron a visitar a “el jose”. Si bien Tania se manda mensajes con “el jose”, según él, lo de la vieja evangélica nos pareció un pistón.
Ni la visita de Tania le dio algo de valentía a “el jose” cuando le arrancaron la tracción.
Si bien el Servicio Social del Seguro ofreció dar la prótesis para mi tío, ellos tomaron el feriado loco propuesto por nuestro Presidente para ahorrar electricidad. Si bien el SS es una institución de salud, ellos se consideraron área administrativa y se tomaron el asueto. 10 días perdidos esperando nada.
Ayer ingresó en la cama de Franco un viejo que se fracturó una pierna. Siempre está dormido.
…y las tres amantes
Hoy operaron a Papi Chulo. Su esposa y tres amantes esperaban en el pasillo su salida del quirófano.
“El jose”, “el gocho” y yo, discutimos si serán morochos, por cesárea… Un enfermero jodedor dijo que fueron morochos, uno salió catire y el otro chino.
Nuestras preguntas ¿Quién es el padre? ¿Y la madre?
El futuro: la drogadicción
Lo que me da más arrechera de la situación es sobrevivir a una institución que toda la vida ha estado en manos del Estado. Todas las empresas públicas y privadas del país cotizan Seguro Social, por tanto no hay excusas para decir que no hay recursos.
El personal de seguridad es una mierda. Claro, situación comprensible porque las personas que emplean para esos trabajos las entrenan para tratar con Malandros. Y vaya que ahí los hay.
La mala intención de los trabajadores que te mandan a comprar toda mierda cuando el hospital tiene lleno su inventario.
La gente que muere en el pasillo de la emergencia porque no hay camas para atenderlas. Ejemplo mi abuelita en agosto del año pasado.
Y por sobre todas las cosas, los médicos. La mayoría graduados de la Carabobo –digo la universidad porque son los primeros en criticar a los egresados de la Bicentenaria en cualquier carrera-, escriben con errores ortográficos –incluso uno es disléxico y se graduó, pero como es amigo mío no le echaré paja-, flojos con bolas y siempre dicen “Yo debería ganar 10 palos mensuales”, “Me quiero ir a España”…
Mucha de la gente que conozco que se ha ido a Europa, además de ser hijos / nietos de españoles, portugueses o italianos, llegan allá a trabajar de cualquier mierda, tipo peluqueros, barrenderos o hasta médicos. Todos, sin excepción, ganan mil euros, lo suficiente para vivir y ahorrar. Todos un socialismo justo, porque hay billete.
Un pana, a quien llamaré “El chivo”, conversó con una chama médico en una oportunidad que visitó al norte de Europa. “Yo lo que quiero es obtener una jubilación que me dé lo suficiente para vivir en Holanda consumiendo hongos”.
Mi país es detestable, lo sé, pero… Qué ladilla sería vivir en un país que no tenga un Presidente que, un día anuncia que va a invadir a los Estados Unidos, horas después se retracta porque no va a tener donde meter a tantos prisioneros y al día siguiente compra chatarra de guerra rusa.
Nosotros tenemos razones para mantenernos vivos y conscientes. Ejemplo ¿Qué coño puedo estar pensando yo en consumir monte con el rolo de peo económico y de salud en el que estoy metido?
En los demás países, los principales peos son los matrimonios gay y la legalización de la droga. Una noticia como la de Ricky Martin paraliza a un país. Incluso que Adolfo Cubas diga que supuestamente se besó con él es una portada para la revista “Hola”. En MÍ PAÍS tenemos muy claro que hombre que llegue sin barriga a los 30 y que se afeite las bolas es marico. Por eso somos más evolucionados que los países “Desarrollados”, donde la juventud “evoluciona” hacia la drogadicción y el homosexualismo.
En mi país no existe el racismo ni la esclavitud desde mediados del siglo XIX. En Europa aun hay rasgos de la postguerra –de la segunda- y los Estados Unidos no lo terminan de superar. Por eso es que en nuestro caos, el venezolano es de los pueblos más felices del mundo.
lunes, 5 de abril de 2010
El tío sin seguro. Parte 18. Cristianos “A lo Matrix” y el orgullo del hampa
Esa mañana apareció el último donante de sangre que necesitaba. Lo llamaré “Emiliano”.
Emiliano es bombero y cristiano evangélico. Estudiamos juntos en el bachillerato. Luego nuestra amistad sufrió un zic zac, en el cual él asumió esa religión, se casó y tuvo una hija. Era mi segunda opción para donar, luego que otro pana, a quien llamaré “Pinky” tuvo un problema que no le permitió asistir a la cita.
Durante las dos horas que duró el proceso para donar sangre, discutimos sobre religión. Barbaridades tales como que Jesucristo eligió a los Judíos como su pueblo porque son unas plastas de mierda y que los árabes son los hijos bastardos de la cachifa del padre Abraham, fueron las frases más inolvidables de la mañana.
Hablar con dos chavistas que ventilen a los 4 vientos los errores de la revolución y un evangélico sin pelos en la lengua, todo en una semana, fue una experiencia “orgánica”.
Así como los “Mormones” y “Pare de Sufrir” crearon sus religiones –en el caso de la segunda una franquicia-, yo quisiera crear mi propio culto: Cristianos a lo Matrix.
Semejante loquera se me ocurrió luego que recordé la famosa película, específicamente la escena donde “El oráculo” le dice a “Neo” que ella no va a decirle si es o no “El elegido”, solo le debe mostrar la puerta. Para mí, no importa la forma que decidas seguir tu fe, siempre tendrás la oportunidad de elegir entre el bien o el mal. Es ahí donde debes definirte como buena o mala persona.
El orgullo del hampa
A “cara é crimen” le dieron de alta. “El gocho” recibió su prótesis de parte de su querido jefe. Le operan el viernes. “papi chulo” lo operan mañana. Le mandaron a afeitarse la pierna y sus partes íntimas, para lo cual recibió la ayuda de sus 4 mujeres y de un negro, que suponemos es su hermano. “el gocho” y yo dijimos que mientras las mujeres lo agarraban, el negro lo afeitó. Incluso que lo depiló con cera.
Pero el show lo puso el Darth Vader del piso 2. “El jose” quería irse el lunes. Los doctores no le paraban bolas, por lo cual armó un escándalo y les amenazó con caerle a tiros. El Dr. Guerra, el más mamador de gallos, le jaló de coñazo las jarras de agua que le sostienen la tracción (con la cual le jalan el hueso y provocando un indescriptible dolor) y le quitó el aparato donde le sostuvieron la pierna por un mes.
Cuando iban a sacarle el clavo que le insertaron en el hueso, el hombre chilló y pidió que no se lo sacaran. Esa noche todos nos burlamos de él. Incluso mi tío remedó sus chillidos de jeva. “No se dejó puyar y rogó para que no le sacaran el clavo”, dijo el gocho.
“El jose” tiene casi dos meses internado en el Seguro Social. Dice no tener dinero para comprar la pieza y además no se deja colocar alguna inyección. Tiene una especie de fobia a las agujas. Los médicos están obstinados de él. Tal vez sea mejor para las calles maracayeras que se quede ahí adentro. Pero si le dan de alta, quedará cojo para toda su vida.
Con eso es con lo que cuenta el hampa en Maracay. Ahora me siento más a salvo en mi ciudad.
Emiliano es bombero y cristiano evangélico. Estudiamos juntos en el bachillerato. Luego nuestra amistad sufrió un zic zac, en el cual él asumió esa religión, se casó y tuvo una hija. Era mi segunda opción para donar, luego que otro pana, a quien llamaré “Pinky” tuvo un problema que no le permitió asistir a la cita.
Durante las dos horas que duró el proceso para donar sangre, discutimos sobre religión. Barbaridades tales como que Jesucristo eligió a los Judíos como su pueblo porque son unas plastas de mierda y que los árabes son los hijos bastardos de la cachifa del padre Abraham, fueron las frases más inolvidables de la mañana.
Hablar con dos chavistas que ventilen a los 4 vientos los errores de la revolución y un evangélico sin pelos en la lengua, todo en una semana, fue una experiencia “orgánica”.
Así como los “Mormones” y “Pare de Sufrir” crearon sus religiones –en el caso de la segunda una franquicia-, yo quisiera crear mi propio culto: Cristianos a lo Matrix.
Semejante loquera se me ocurrió luego que recordé la famosa película, específicamente la escena donde “El oráculo” le dice a “Neo” que ella no va a decirle si es o no “El elegido”, solo le debe mostrar la puerta. Para mí, no importa la forma que decidas seguir tu fe, siempre tendrás la oportunidad de elegir entre el bien o el mal. Es ahí donde debes definirte como buena o mala persona.
El orgullo del hampa
A “cara é crimen” le dieron de alta. “El gocho” recibió su prótesis de parte de su querido jefe. Le operan el viernes. “papi chulo” lo operan mañana. Le mandaron a afeitarse la pierna y sus partes íntimas, para lo cual recibió la ayuda de sus 4 mujeres y de un negro, que suponemos es su hermano. “el gocho” y yo dijimos que mientras las mujeres lo agarraban, el negro lo afeitó. Incluso que lo depiló con cera.
Pero el show lo puso el Darth Vader del piso 2. “El jose” quería irse el lunes. Los doctores no le paraban bolas, por lo cual armó un escándalo y les amenazó con caerle a tiros. El Dr. Guerra, el más mamador de gallos, le jaló de coñazo las jarras de agua que le sostienen la tracción (con la cual le jalan el hueso y provocando un indescriptible dolor) y le quitó el aparato donde le sostuvieron la pierna por un mes.
Cuando iban a sacarle el clavo que le insertaron en el hueso, el hombre chilló y pidió que no se lo sacaran. Esa noche todos nos burlamos de él. Incluso mi tío remedó sus chillidos de jeva. “No se dejó puyar y rogó para que no le sacaran el clavo”, dijo el gocho.
“El jose” tiene casi dos meses internado en el Seguro Social. Dice no tener dinero para comprar la pieza y además no se deja colocar alguna inyección. Tiene una especie de fobia a las agujas. Los médicos están obstinados de él. Tal vez sea mejor para las calles maracayeras que se quede ahí adentro. Pero si le dan de alta, quedará cojo para toda su vida.
Con eso es con lo que cuenta el hampa en Maracay. Ahora me siento más a salvo en mi ciudad.
domingo, 4 de abril de 2010
El tío sin seguro. Parte 17. El milagro de Semana Santa y el misterio del Zamuro.
Mi tío siguió haciendo lo que no había podido hacer durante los primeros 15 días. Pero nada de sus “desechos” puro superar al de “el jose”. Según “papi chulo”, su cagada casi logró el milagro que todos los fracturados del cuarto salieran corriendo por el hedor.
“el jose” dice que le dan de alta el lunes. Nosotros estamos a punto de hacer una quiniela. “Gocho ¿será que le van a dar –el alta- a el jose?”, le pregunté. “¿jose, quién te va a dar mañana?” “Pues quien más, el doctor Del Toro –el jefe de área”-. De nuevo la mamadera de gallos fue colosal.
Luego, “el jose” dijo que cada vez que a “el gocho” le llama su jefe manda a atender a su mujer. “Tanta paja que hablas de él y le tienes miedo”. Cada uno ya tenía una forma de chalequearse, pero eso no quedaba ahí.
“Ya tu brazo no se va a curar, quedaste chueco pá toda la vida”, sentenció “el jose” a “el gocho”. Pero él le respondió “Sí, pero por lo menos con este brazo jodido todavía puedo pedir cola ¿Quién coño te va a dar trabajo con esa pata de perro envenenado? A menos que la usen para echar tierra a los trabajos de tuberías de gas, que son pequeñitas”.
En la mañana Raquel llevó quesillo para compartirlo con los demás enfermos. La camadería sigue al orden del día.
El misterio del zamuro
Esa noche mi tío siguió hablando de un zamuro al cual ve en sus alucinaciones. Pensé que era un suero y una vía intravenosa de “epamin” que tiene encima de la cama. Raquel en la mañana observó que en un árbol que puede observarse desde la ventana del hospital hay una especie de bolsa negra, que de lejos parece un animal.
Yo tomé el calendario chino con el Tigre y le dije “Esté este Tigre se va a comer a ese zamuro”. El Tigre se lo quiere llevar mi tío a la casa desde que llegó.
De su delirio siguió relatando. “Volví a soñar con mi mamá y mi papá. Preguntaron por ti y les dije que estabas bien. También preguntaron por Raquel, tu sobrina, Carmen, Rita…”.
Días antes también habló de sus tíos Ángel y Juan. Juan todavía está vivo.
Mi curiosidad por la hipnosis prosiguió: ¿Has visto a Toribio?
“Sí y me asustó”, dijo Ismael.
“Pero porque está muerto”, le dije.
“No. Tú sabes cómo es él”.
“No, el murió mucho antes que yo naciera”.
“Sí ¿Y quién te enseñó a manejar?”, finalizó Ismael.
El fin de Macondo
Toribio fue una de las tantas personas que vivió en la casa de mi abuela. Como toda casa de llaneros, cada vez que llegaba un compadre o un vecino se le daba casa y alimento. Muchos se quedaban por meses y años.
Toribio fue especial. Era loco de bolas –me contaron- de buen humor. Incluso con la facultad de hacer levitar a la gente –cual personaje de García Márquez-. Se suicidó por amor, años antes que yo naciera.
Tanta gente vivió en la casa de la abuela y hoy en día solo la habitan 3 personas, que en las próximas semanas pudieran ser solo dos. El fin de lo que fue un hogar para mucha gente.
Algo de cierto tuvo la declaración de Ismael sobre Toribio. Él enseñó a andar en bicicleta a mi mamá.
Sin embargo, no dejan de ser delirios producto del dumping. Pero qué bonito sería saber que el más allá existe.
“el jose” dice que le dan de alta el lunes. Nosotros estamos a punto de hacer una quiniela. “Gocho ¿será que le van a dar –el alta- a el jose?”, le pregunté. “¿jose, quién te va a dar mañana?” “Pues quien más, el doctor Del Toro –el jefe de área”-. De nuevo la mamadera de gallos fue colosal.
Luego, “el jose” dijo que cada vez que a “el gocho” le llama su jefe manda a atender a su mujer. “Tanta paja que hablas de él y le tienes miedo”. Cada uno ya tenía una forma de chalequearse, pero eso no quedaba ahí.
“Ya tu brazo no se va a curar, quedaste chueco pá toda la vida”, sentenció “el jose” a “el gocho”. Pero él le respondió “Sí, pero por lo menos con este brazo jodido todavía puedo pedir cola ¿Quién coño te va a dar trabajo con esa pata de perro envenenado? A menos que la usen para echar tierra a los trabajos de tuberías de gas, que son pequeñitas”.
En la mañana Raquel llevó quesillo para compartirlo con los demás enfermos. La camadería sigue al orden del día.
El misterio del zamuro
Esa noche mi tío siguió hablando de un zamuro al cual ve en sus alucinaciones. Pensé que era un suero y una vía intravenosa de “epamin” que tiene encima de la cama. Raquel en la mañana observó que en un árbol que puede observarse desde la ventana del hospital hay una especie de bolsa negra, que de lejos parece un animal.
Yo tomé el calendario chino con el Tigre y le dije “Esté este Tigre se va a comer a ese zamuro”. El Tigre se lo quiere llevar mi tío a la casa desde que llegó.
De su delirio siguió relatando. “Volví a soñar con mi mamá y mi papá. Preguntaron por ti y les dije que estabas bien. También preguntaron por Raquel, tu sobrina, Carmen, Rita…”.
Días antes también habló de sus tíos Ángel y Juan. Juan todavía está vivo.
Mi curiosidad por la hipnosis prosiguió: ¿Has visto a Toribio?
“Sí y me asustó”, dijo Ismael.
“Pero porque está muerto”, le dije.
“No. Tú sabes cómo es él”.
“No, el murió mucho antes que yo naciera”.
“Sí ¿Y quién te enseñó a manejar?”, finalizó Ismael.
El fin de Macondo
Toribio fue una de las tantas personas que vivió en la casa de mi abuela. Como toda casa de llaneros, cada vez que llegaba un compadre o un vecino se le daba casa y alimento. Muchos se quedaban por meses y años.
Toribio fue especial. Era loco de bolas –me contaron- de buen humor. Incluso con la facultad de hacer levitar a la gente –cual personaje de García Márquez-. Se suicidó por amor, años antes que yo naciera.
Tanta gente vivió en la casa de la abuela y hoy en día solo la habitan 3 personas, que en las próximas semanas pudieran ser solo dos. El fin de lo que fue un hogar para mucha gente.
Algo de cierto tuvo la declaración de Ismael sobre Toribio. Él enseñó a andar en bicicleta a mi mamá.
Sin embargo, no dejan de ser delirios producto del dumping. Pero qué bonito sería saber que el más allá existe.
sábado, 3 de abril de 2010
El tío sin seguro. Parte 16. El empleado jalabola.
La historia de la fractura de “el gocho” comenzó en Barcelona. Una empresa de anuncios subcontrató a Señalca para que montara unos avisos luminosos. La tarea debía estar lista para ese martes y por ello “el gocho” tuvo que trabajar hasta altas horas de la noche del lunes… hasta que se cayó.
La empresa oriental lo trasladó a una clínica privada, donde el médico de guardia dijo que había que operar de emergencia. Presuntamente para evitar que le cobraran la hospitalización del obrero, el dueño de Señalca pagó a un Taxi para que trasladara a “el gocho” a Maracay. El mismo se fue al Seguro Social de la ciudad y a un mes del accidente no le han operado, mucho menos le han comprado la prótesis.
Todas las noches discute sobre lo mal que le trata su jefe, que le paga salario mínimo, que les quitaron el seguro, que prometió traer la pieza de Estados Unidos y aun no lo ha hecho, horas extras, deudas con el gobierno…
“el jose” le dijo: Eso le pasa a los empleados jalabolas. Seguro tú le comprabas el café y le regalabas galletas.
“papi chulo” comentó: Yo por 30 mir diarios no le trabajo a ese sucio.
“Pero necesitaba la plata para mantener a mis tres hijos. Ese eres tú que tienes 4 mujeres y no te alcanzan los reales”, ripostó el gocho.
La esposa de “el gocho” le trajo un pescado con arroz. Él no quiso comer y se lo dio a “el jose”. Discutíamos qué tipo de pescado era y el señor con cara seria dijo “ese es una palometa”. La mamadera de gallos no fue normal.
Luego, “cara é crímen” pidió parte del pescado. “Gocho, entre los dos te están mordiendo la palometa”, le dije.
Comenzando la tarde, “el gocho” le dijo a “el jose”: Abre el boca de sapo pá meterte el guevo mio”. “el jose” respondió: Lo que quiero son las nalgas tuyas.
Desde que se declaró Ricky Martin, los chistes de homosexuales son el pan nuestro de cada día.
Lo que tenía que ocurrir
Mi tío es estítico. Pero aquello es inevitable y para i mala leche, yo estuve de guardia. No ahondaré en los detalles escatológicos. Solo diré que un enfermero, que se parece a Gustavo Aguado, me ayudó en la tarea.
La empresa oriental lo trasladó a una clínica privada, donde el médico de guardia dijo que había que operar de emergencia. Presuntamente para evitar que le cobraran la hospitalización del obrero, el dueño de Señalca pagó a un Taxi para que trasladara a “el gocho” a Maracay. El mismo se fue al Seguro Social de la ciudad y a un mes del accidente no le han operado, mucho menos le han comprado la prótesis.
Todas las noches discute sobre lo mal que le trata su jefe, que le paga salario mínimo, que les quitaron el seguro, que prometió traer la pieza de Estados Unidos y aun no lo ha hecho, horas extras, deudas con el gobierno…
“el jose” le dijo: Eso le pasa a los empleados jalabolas. Seguro tú le comprabas el café y le regalabas galletas.
“papi chulo” comentó: Yo por 30 mir diarios no le trabajo a ese sucio.
“Pero necesitaba la plata para mantener a mis tres hijos. Ese eres tú que tienes 4 mujeres y no te alcanzan los reales”, ripostó el gocho.
La esposa de “el gocho” le trajo un pescado con arroz. Él no quiso comer y se lo dio a “el jose”. Discutíamos qué tipo de pescado era y el señor con cara seria dijo “ese es una palometa”. La mamadera de gallos no fue normal.
Luego, “cara é crímen” pidió parte del pescado. “Gocho, entre los dos te están mordiendo la palometa”, le dije.
Comenzando la tarde, “el gocho” le dijo a “el jose”: Abre el boca de sapo pá meterte el guevo mio”. “el jose” respondió: Lo que quiero son las nalgas tuyas.
Desde que se declaró Ricky Martin, los chistes de homosexuales son el pan nuestro de cada día.
Lo que tenía que ocurrir
Mi tío es estítico. Pero aquello es inevitable y para i mala leche, yo estuve de guardia. No ahondaré en los detalles escatológicos. Solo diré que un enfermero, que se parece a Gustavo Aguado, me ayudó en la tarea.
El tío sin seguro. Parte 15. La historia de la cama de Ismael
Presagios
Esa mañana desperté en mi casa a eso de las 6 am. Oí caer un matero. Pensé que un gato se metió a la casa o en el peor de los casos, un ladrón. Verifiqué que todas las puertas de la casa estaban trancadas por dentro con candado. La teoría del presagio tomaba fuerza.
Esa mañana mi tío insistía a su hermana –mi tía- que veía un zamuro en la habitación.
La cama de Ismael
Esa noche –tal vez mi última en esa habitación- dormí en una colchoneta que pasamos a la habitación a escondidas. En la tarde hablé con un amigo periodista, a quien llamaré “La tota”, y le conté sobre mi experimento literario con la salud pública.
“Chamo, usted está corriendo peligro. Más de una vez ha ocurrido, que cuando estás recluido con malandros, vienen sicarios a rematarlo y ellos no diferencian entre los pacientes y su víctima”. Una enfermera contó esa misma historia a mi mamá.
Antes de recluir a Ismael, su cama estuvo ocupada por un “Jíbaro”. Durante su reclusión, durmió debajo de su cama uno de sus compañeros, quien estaba armado. La solución en esos casos es dar rápida solución a la fractura del malandro. Ahora yo, durmiendo en ese mismo sitio, me sentí MacGyver.
En el cuarto
Raquel –mi mamá- hizo amistad con la mamá de “Cara é crimen”. Es una mujer muy gorda, morena, no tan fea como su hijo. Además de comentar sobre lo “putas” que son las mujeres de “papi chulo”, ella le contó su historia.
Hace 3 meses perdió a su madre. Ella era diabética, al punto que le cortaron sus dos piernas antes de morir. En su último cumpleaños la visitaron sus hijos. Pidió que le hicieran una sopa de camarones. Dijo que realmente la disfrutó. A los tres días murió.
“Cara é crimen” come ligero, cosa que no había notado. Él también es diabético.
“el jose” le echó vaina a “Papi Chulo” esa madrugada. “Coño, hoy lo volvieron a dejar solo. Todos los días es lo mismo, unos besitos, unos cariños y luego se le van arrechas”. Horas antes, “papi chulo” le pidió el número telefónico del “Habla Ya” a “el jose”, para que lo llamen sus mujeres ahí y no gasten tanto saldo. Él dice que no sabe el número. La verdad se arrechó con su tocayo porque él dijo que por ese teléfono solo llama a hombres.
A venezuelan psyco y la hora del loco
Pasan los días y ya extraño a mi buen humor. Luego de intentar dar solución al tema de la doble medicación, mi tío cogió una maña de levantarse a joder a la 1 de la mañana. Hoy fue a las 2. Quiere levantarse de la cama, se quita el pañal, se orina cuando no tiene el pito colocado en sus genitales y por último me amenazó con un “cuchillo” y con no dejarme dormir.
Lo peor del psicópata que hay en mi salió esa noche. Ya siendo su segunda amenaza con un arma punzo penetrante –que gracias a Dios solo ve en sus visiones- le agarré las manos y le dije que el que no lo iba a dejar dormir era yo. Cada vez que se me alzaba con sus escazas fuerzas le respondía agarrándole las manos más fuerte. Así estuve por 2 horas hasta que cayó rendido.
Pienso en que esa situación no es sostenible a largo plazo. Su agresividad, que puede ser controlada hasta por un niño de 12 años, no deja de ser inquietante y peligrosa. No se le puede amarrar o atar en ese estado (más de lo que está). La verdad no sé qué hacer.
De niño estudié en un colegio de curas. En él siempre defendí en las clases de catesismo la eutanasia y el aborto en el caso que los niños no puedan defenderse por sí mismos en su vida adulta. Los “hermanos” no sabían que ya en mi niñez tenía dos doctorados en trato con enfermos mentales.
Sin embargo, quisiera hacer una salvedad. Conozco a tres personas con “Síndrome de Down”. Limberg, el hijo del ex dueño de los Leones del Caracas, una prima segunda y el hijo de un compañero de trabajo. Ciertamente pudieran ser una carga, pero ellos son cariñosos, aseados y más inteligentes de lo que uno cree. Tal vez en ese caso debería reconsiderar mi postura. Tal vez en ese caso influyó la crianza.
El colombiano me dijo el miércoles cuando donó sangre que admiraba mi entereza y mi estómago para escribir sobre este problema familiar y personal. Ya al quinceavo día, a veces considero que no debí escribir nada. Sin embargo, quería hacer un reportaje sobre la situación real de la salud pública y el verdadero riesgo de no tener contratada a una empresa aseguradora. Tal vez lo he logrado, tal vez fue una tontería.
Esa mañana desperté en mi casa a eso de las 6 am. Oí caer un matero. Pensé que un gato se metió a la casa o en el peor de los casos, un ladrón. Verifiqué que todas las puertas de la casa estaban trancadas por dentro con candado. La teoría del presagio tomaba fuerza.
Esa mañana mi tío insistía a su hermana –mi tía- que veía un zamuro en la habitación.
La cama de Ismael
Esa noche –tal vez mi última en esa habitación- dormí en una colchoneta que pasamos a la habitación a escondidas. En la tarde hablé con un amigo periodista, a quien llamaré “La tota”, y le conté sobre mi experimento literario con la salud pública.
“Chamo, usted está corriendo peligro. Más de una vez ha ocurrido, que cuando estás recluido con malandros, vienen sicarios a rematarlo y ellos no diferencian entre los pacientes y su víctima”. Una enfermera contó esa misma historia a mi mamá.
Antes de recluir a Ismael, su cama estuvo ocupada por un “Jíbaro”. Durante su reclusión, durmió debajo de su cama uno de sus compañeros, quien estaba armado. La solución en esos casos es dar rápida solución a la fractura del malandro. Ahora yo, durmiendo en ese mismo sitio, me sentí MacGyver.
En el cuarto
Raquel –mi mamá- hizo amistad con la mamá de “Cara é crimen”. Es una mujer muy gorda, morena, no tan fea como su hijo. Además de comentar sobre lo “putas” que son las mujeres de “papi chulo”, ella le contó su historia.
Hace 3 meses perdió a su madre. Ella era diabética, al punto que le cortaron sus dos piernas antes de morir. En su último cumpleaños la visitaron sus hijos. Pidió que le hicieran una sopa de camarones. Dijo que realmente la disfrutó. A los tres días murió.
“Cara é crimen” come ligero, cosa que no había notado. Él también es diabético.
“el jose” le echó vaina a “Papi Chulo” esa madrugada. “Coño, hoy lo volvieron a dejar solo. Todos los días es lo mismo, unos besitos, unos cariños y luego se le van arrechas”. Horas antes, “papi chulo” le pidió el número telefónico del “Habla Ya” a “el jose”, para que lo llamen sus mujeres ahí y no gasten tanto saldo. Él dice que no sabe el número. La verdad se arrechó con su tocayo porque él dijo que por ese teléfono solo llama a hombres.
A venezuelan psyco y la hora del loco
Pasan los días y ya extraño a mi buen humor. Luego de intentar dar solución al tema de la doble medicación, mi tío cogió una maña de levantarse a joder a la 1 de la mañana. Hoy fue a las 2. Quiere levantarse de la cama, se quita el pañal, se orina cuando no tiene el pito colocado en sus genitales y por último me amenazó con un “cuchillo” y con no dejarme dormir.
Lo peor del psicópata que hay en mi salió esa noche. Ya siendo su segunda amenaza con un arma punzo penetrante –que gracias a Dios solo ve en sus visiones- le agarré las manos y le dije que el que no lo iba a dejar dormir era yo. Cada vez que se me alzaba con sus escazas fuerzas le respondía agarrándole las manos más fuerte. Así estuve por 2 horas hasta que cayó rendido.
Pienso en que esa situación no es sostenible a largo plazo. Su agresividad, que puede ser controlada hasta por un niño de 12 años, no deja de ser inquietante y peligrosa. No se le puede amarrar o atar en ese estado (más de lo que está). La verdad no sé qué hacer.
De niño estudié en un colegio de curas. En él siempre defendí en las clases de catesismo la eutanasia y el aborto en el caso que los niños no puedan defenderse por sí mismos en su vida adulta. Los “hermanos” no sabían que ya en mi niñez tenía dos doctorados en trato con enfermos mentales.
Sin embargo, quisiera hacer una salvedad. Conozco a tres personas con “Síndrome de Down”. Limberg, el hijo del ex dueño de los Leones del Caracas, una prima segunda y el hijo de un compañero de trabajo. Ciertamente pudieran ser una carga, pero ellos son cariñosos, aseados y más inteligentes de lo que uno cree. Tal vez en ese caso debería reconsiderar mi postura. Tal vez en ese caso influyó la crianza.
El colombiano me dijo el miércoles cuando donó sangre que admiraba mi entereza y mi estómago para escribir sobre este problema familiar y personal. Ya al quinceavo día, a veces considero que no debí escribir nada. Sin embargo, quería hacer un reportaje sobre la situación real de la salud pública y el verdadero riesgo de no tener contratada a una empresa aseguradora. Tal vez lo he logrado, tal vez fue una tontería.
jueves, 1 de abril de 2010
El tío sin seguro. Parte 14. Descripción de los personajes.
Hoy no pasó nada extraordinario. Había un tipo con un balazo en la cara en la emergencia y la mujer de “papi chulo” lo limpió con paños húmedos, haciéndole pegar griticos de niña.
Mi tío cada vez se porta peor. Agarró una maña de quitarse el pañal y orinar. Le tuve que agarrar las manos. Me lanzó un golpe, pero con la fuerza de un anciano de 68 años que aparenta 83.
La medicina lo tiene mal y hoy querían empezarle un tratamiento con fenobarbital intranvenoso. A nosotros nos mandaron a comprar unas ampollas para cuando le hicieran la operación, pero no para tratamiento mientras se encuentre en el hospital. Las enfermeras comentaron “Para qué les mandaron a comprar eso si aquí hay de sobra”.
Y los personajes son:
Con el colombiano discutí sobre las características de los locos que comparten habitación con mi tío. Estos son sus rasgos.
El jose: Gordo, blanco, mediana estatura, con bigotes de malandro, cabello crespo, cicatrices en todo el cuerpo por entradas y salidas de bala, cara siempre sonriente, una cicatriz de operación en el estómago. Siempre anda desnudo, arropado con una sábana. En su cama tiene cualquier tipo de detergentes, agua, pañales, pañitos, alcohol, patos para orinar y defecar, incluso un Cantv “Habla Ya”. Pocas veces le van a visitar. De unos 25 años muy mal vividos. Tiene una tracción.
El gocho: Mediana estatura, ojos claros, “pinta de andino”, siempre tiene una camisa de un equipo de softbol de “El Vigía”, cabello castaño claro. Su esposa tiene el cabello largo canoso, 2 varones, 2 hembras, delgado, de unos 40 años mal vividos. Tiene vendas en el hombro izquierdo.
Papi Chulo: Moreno, 1.80 cm de altura, no muy barrigón, medianamente calvo, siempre sonriente. Varias heridas alrededor del cuerpo y la pierna izquierda vendada.
El pana cara é crimen: Moreno, 1.80 cm de altura, corte militar, medianamente atlético, cara seria pero de risa fácil. Pierna derecha vendada.
El señor evangélico: De unos 50 años, blanco, narizón, siempre serio, tiene un celular Samsung, delgado. Pierna derecha vendada. Su esposa es blanca, de unos 50 años, gorda, aspecto de andina, muy sonriente.
Franco: Un chamito moreno de 13 años. Cara común. Delgado. Pierna derecha enyesada.
Cecilia: Aspecto indígena, gorda, de unos 40 años, siempre viste falda, cara de persona noble.
El chino: Moreno de aspecto indígena, unos 17 años, bigote nunca afeitada, brazos fuertes, rostro que denota una mala actitud. Pierna izquierda enyesada.
Oswaldo: Chamo de 20 años, delgado, respetuoso, educado, siempre con una caja de plastilinas haciendo motos, pierna izquierda enyesada.
Tania: Mujer de unos 40 años, cabello largo pintado de amarillo, lentes cuadrados, un tanto gorda.
Héctor el campintero: unos 35 años mal vividos, delgado, cabello corto sin rasgos de calvicie, candado, siempre con un radio o un psp, ipod, blackberry. Tiene una cavita al lado de su cama con cualquier tipo de jugos y agua.
Los demás me los reservo, para mantener intacta la obra.
Fe de erratas
La semana pasada olvidé agregar el contador. 2 semanas, 3 de 4 donantes de sangre.
Mi tío cada vez se porta peor. Agarró una maña de quitarse el pañal y orinar. Le tuve que agarrar las manos. Me lanzó un golpe, pero con la fuerza de un anciano de 68 años que aparenta 83.
La medicina lo tiene mal y hoy querían empezarle un tratamiento con fenobarbital intranvenoso. A nosotros nos mandaron a comprar unas ampollas para cuando le hicieran la operación, pero no para tratamiento mientras se encuentre en el hospital. Las enfermeras comentaron “Para qué les mandaron a comprar eso si aquí hay de sobra”.
Y los personajes son:
Con el colombiano discutí sobre las características de los locos que comparten habitación con mi tío. Estos son sus rasgos.
El jose: Gordo, blanco, mediana estatura, con bigotes de malandro, cabello crespo, cicatrices en todo el cuerpo por entradas y salidas de bala, cara siempre sonriente, una cicatriz de operación en el estómago. Siempre anda desnudo, arropado con una sábana. En su cama tiene cualquier tipo de detergentes, agua, pañales, pañitos, alcohol, patos para orinar y defecar, incluso un Cantv “Habla Ya”. Pocas veces le van a visitar. De unos 25 años muy mal vividos. Tiene una tracción.
El gocho: Mediana estatura, ojos claros, “pinta de andino”, siempre tiene una camisa de un equipo de softbol de “El Vigía”, cabello castaño claro. Su esposa tiene el cabello largo canoso, 2 varones, 2 hembras, delgado, de unos 40 años mal vividos. Tiene vendas en el hombro izquierdo.
Papi Chulo: Moreno, 1.80 cm de altura, no muy barrigón, medianamente calvo, siempre sonriente. Varias heridas alrededor del cuerpo y la pierna izquierda vendada.
El pana cara é crimen: Moreno, 1.80 cm de altura, corte militar, medianamente atlético, cara seria pero de risa fácil. Pierna derecha vendada.
El señor evangélico: De unos 50 años, blanco, narizón, siempre serio, tiene un celular Samsung, delgado. Pierna derecha vendada. Su esposa es blanca, de unos 50 años, gorda, aspecto de andina, muy sonriente.
Franco: Un chamito moreno de 13 años. Cara común. Delgado. Pierna derecha enyesada.
Cecilia: Aspecto indígena, gorda, de unos 40 años, siempre viste falda, cara de persona noble.
El chino: Moreno de aspecto indígena, unos 17 años, bigote nunca afeitada, brazos fuertes, rostro que denota una mala actitud. Pierna izquierda enyesada.
Oswaldo: Chamo de 20 años, delgado, respetuoso, educado, siempre con una caja de plastilinas haciendo motos, pierna izquierda enyesada.
Tania: Mujer de unos 40 años, cabello largo pintado de amarillo, lentes cuadrados, un tanto gorda.
Héctor el campintero: unos 35 años mal vividos, delgado, cabello corto sin rasgos de calvicie, candado, siempre con un radio o un psp, ipod, blackberry. Tiene una cavita al lado de su cama con cualquier tipo de jugos y agua.
Los demás me los reservo, para mantener intacta la obra.
Fe de erratas
La semana pasada olvidé agregar el contador. 2 semanas, 3 de 4 donantes de sangre.
El tío sin seguro. Parte 12 + 1. Insomnio.
El fenobarbital es un anti convulsionante muy poderoso. Empezó a utilizarse en el Siglo XX. En principio fue empleado por los Nazis para asesinar a los niños que no cumplían con los cánones de la raza aria (este dato créanlo tanto como las barbaridades que dice Iván Mata en su programa, porque lo saqué de Wikipedia).
Luego se descubrieron sus facultades médicas como depresor del sistema nervioso. Se utiliza para el tratamiento de la epilepsia, la hipnosis, causa alucinaciones y dependencia. Tal puñal tuve que metérmelo por Internet para conocer sus características y sus riesgos, entre ellos que en sobredosis puede inducir al coma.
En la mañana
Apareció el tercer donante. Un amigo, a quien llamo en mi Blog “El colombiano”, respondió a mi llamado de Drácula por sangre amiga. Conversamos sobre los antecedentes médicos de mi familia, cosa en la cual no profundizaré, igual que los momentos de aseo a mi tío.
Lo más resaltante de esa mañana fue cuando conté la anécdota de “el jose”, y cómo sobrevivió a 14 tiros en el cuerpo. Uno de los donantes dijo “es que esos tipos tienen en la sangre unos “malandrocitos” que son más arrechos que cualquier glóbulo blanco”.
También conversamos sobre la posibilidad de llevar este cuento al formato cine. Las características físicas de los personajes. Escribiré sobre eso en una noche que no tenga nada que decir.
En la habitación
Franco y Cecilia, el niño y su mamá evangélica y chavista, se fueron de alta. “el jose” ya le había agarrado cariño, le decía “señora, no sea entrepita y váyase a dormir” cada vez que empezaba a marear a los demás pacientes con sus cuentos. Le agarró tanto afecto como a Tania.
Ahora la “sopa” de la habitación era “papi chulo”. Ese día ninguna de sus mujeres le vino a visitar. “Viste wuon, se te arrecharon y se fueron pá la playa en Semana Santa” le decía “el jose”, quien además se burlaba que el pobre hombre tenía el pito de orinar lleno y nadie se lo descargaba en la poceta.
“Verga, ese chamo en su casa debe estar matándose a pajas” decía “papi chulo” con respecto a Franco. “Si ese hacía lo que le daba la gana aquí, imagínate en su propia casa”.
Ni “Papi chulo” ni sus nenas tenían la confianza de Raquel (mi mamá), hasta que se declaró acérrimo antichavista. El evangélico de al lado también le tiene arrechera al Presidente. Sus horas en el hospital se le han hecho más gratas, mientras lee los titulares de “El Nuevo País”.
El tío está “volando”
Ahora retomo lo expuesto en los dos primeros párrafos. Desde hace días a mi tío no se le entiende nada de lo que dice. “El gocho” confirmó lo que me dijo mi tía “Como a la una de la mañana empieza a decir que le traigan los pantalones porque se quiere ir caminando”. La noche anterior tumbó la tracción en la madrugada.
Esa noche volví a dormir en el suelo. “el jose” se reía porque pensaba que la tracción me iba a caer encima de madrugada en una de sus horas felices. Hubo un desequilibrio en su salud porque la neurólogo le mandó a colocar un medicamente intravenoso, que sumado a las dos pastillas que le suministramos, lo tenían noqueado.
Mi tía tiene algún tipo de “Don” paranormal. Es de las personas que en la mañana saben que alguien se murió porque en la noche sintió un jalón o soñó con una boda. Durante el exceso de medicamentos a mi tío –antes que nos diéramos cuenta y le bajáramos la dosis- conversó con él. Esto fue lo que le dijo:
“Vi a mi papá y a mi mamá. Estaban en un lugar muy bonito. Quisiera estar ahí. Mi papá me dio la bendición. No me dijeron nada. Les pedí agua bendita para beber. Luego vi a la virgen y a Dios. Detrás de ti están el diablo y un ángel que se están peleando”. Mi tía tiene actualmente una situación personal de la cual tampoco profundizaré, a menos que la trama lo requiera.
Cuando leí el libro de Brian Weiss, la tercera noche en la emergencia, recuerdo un capítulo en el cual relataba las experiencias de las personas cercanas a la muerte durante procesos hipnóticos. Usualmente las personas conversan con familiares muertos. Además él había comentado que frecuentemente observaba a un zamuro en la habitación, preocupante por la connotación del ave. Esa noche decidí conversar con él luego de su dosis.
Comenzando la noche me dijo que vio a un gallo. Incluso dijo en voz alta “josé, agárrame el gallo”, a lo cual “el jose” le respondió: la pinga, no seas marico.
Luego me dijo que una de las muchachas que trabajó como servicio en la casa se apareció en la habitación. “Ahí está Yurka, pero se escondió”. En sus sueños nunca vio a su hermana, también enferma a partir de un momento de su niñez.
El resto de la madrugada lo dediqué a luchar en contra de sus movimientos de loco. Esa noche se dedicó a quitarse los pañales y luego orinarse. Tuve que agarrarle las manos durante 2 horas hasta que se quedó dormido. Me decía “Amárrame” “¿No me vas a ayudar?”. Fue una noche de mierda.
Esa noche tuve una duda ¿Qué le habrán dicho mis abuelos sobre mí en su sueño? ¿Seré un ángel empecinado en salvarle o un demonio que no quiere que pase sus últimos días en su hogar? El primer día, cuando casi cae desde la camilla cuando lo sacaban de la ambulancia en el Hospital Central, yo evité que besara el suelo. Con ese pensamiento cerré los ojos y fui a dormir tranquilo en las sillas de aluminio que están ubicadas al frente de terapia intensiva.
A propósito, en la tarde volvía ver a las hermanas evangélicas. Me dijeron que a su papá le operarían del pulmón. Estaba inconsciente, pero fuera de peligro. “Está en las manos del Señor”. Esa noche ninguna estuvo en la Terápia Intensiva, tal vez Dios ya hizo su voluntad.
Luego se descubrieron sus facultades médicas como depresor del sistema nervioso. Se utiliza para el tratamiento de la epilepsia, la hipnosis, causa alucinaciones y dependencia. Tal puñal tuve que metérmelo por Internet para conocer sus características y sus riesgos, entre ellos que en sobredosis puede inducir al coma.
En la mañana
Apareció el tercer donante. Un amigo, a quien llamo en mi Blog “El colombiano”, respondió a mi llamado de Drácula por sangre amiga. Conversamos sobre los antecedentes médicos de mi familia, cosa en la cual no profundizaré, igual que los momentos de aseo a mi tío.
Lo más resaltante de esa mañana fue cuando conté la anécdota de “el jose”, y cómo sobrevivió a 14 tiros en el cuerpo. Uno de los donantes dijo “es que esos tipos tienen en la sangre unos “malandrocitos” que son más arrechos que cualquier glóbulo blanco”.
También conversamos sobre la posibilidad de llevar este cuento al formato cine. Las características físicas de los personajes. Escribiré sobre eso en una noche que no tenga nada que decir.
En la habitación
Franco y Cecilia, el niño y su mamá evangélica y chavista, se fueron de alta. “el jose” ya le había agarrado cariño, le decía “señora, no sea entrepita y váyase a dormir” cada vez que empezaba a marear a los demás pacientes con sus cuentos. Le agarró tanto afecto como a Tania.
Ahora la “sopa” de la habitación era “papi chulo”. Ese día ninguna de sus mujeres le vino a visitar. “Viste wuon, se te arrecharon y se fueron pá la playa en Semana Santa” le decía “el jose”, quien además se burlaba que el pobre hombre tenía el pito de orinar lleno y nadie se lo descargaba en la poceta.
“Verga, ese chamo en su casa debe estar matándose a pajas” decía “papi chulo” con respecto a Franco. “Si ese hacía lo que le daba la gana aquí, imagínate en su propia casa”.
Ni “Papi chulo” ni sus nenas tenían la confianza de Raquel (mi mamá), hasta que se declaró acérrimo antichavista. El evangélico de al lado también le tiene arrechera al Presidente. Sus horas en el hospital se le han hecho más gratas, mientras lee los titulares de “El Nuevo País”.
El tío está “volando”
Ahora retomo lo expuesto en los dos primeros párrafos. Desde hace días a mi tío no se le entiende nada de lo que dice. “El gocho” confirmó lo que me dijo mi tía “Como a la una de la mañana empieza a decir que le traigan los pantalones porque se quiere ir caminando”. La noche anterior tumbó la tracción en la madrugada.
Esa noche volví a dormir en el suelo. “el jose” se reía porque pensaba que la tracción me iba a caer encima de madrugada en una de sus horas felices. Hubo un desequilibrio en su salud porque la neurólogo le mandó a colocar un medicamente intravenoso, que sumado a las dos pastillas que le suministramos, lo tenían noqueado.
Mi tía tiene algún tipo de “Don” paranormal. Es de las personas que en la mañana saben que alguien se murió porque en la noche sintió un jalón o soñó con una boda. Durante el exceso de medicamentos a mi tío –antes que nos diéramos cuenta y le bajáramos la dosis- conversó con él. Esto fue lo que le dijo:
“Vi a mi papá y a mi mamá. Estaban en un lugar muy bonito. Quisiera estar ahí. Mi papá me dio la bendición. No me dijeron nada. Les pedí agua bendita para beber. Luego vi a la virgen y a Dios. Detrás de ti están el diablo y un ángel que se están peleando”. Mi tía tiene actualmente una situación personal de la cual tampoco profundizaré, a menos que la trama lo requiera.
Cuando leí el libro de Brian Weiss, la tercera noche en la emergencia, recuerdo un capítulo en el cual relataba las experiencias de las personas cercanas a la muerte durante procesos hipnóticos. Usualmente las personas conversan con familiares muertos. Además él había comentado que frecuentemente observaba a un zamuro en la habitación, preocupante por la connotación del ave. Esa noche decidí conversar con él luego de su dosis.
Comenzando la noche me dijo que vio a un gallo. Incluso dijo en voz alta “josé, agárrame el gallo”, a lo cual “el jose” le respondió: la pinga, no seas marico.
Luego me dijo que una de las muchachas que trabajó como servicio en la casa se apareció en la habitación. “Ahí está Yurka, pero se escondió”. En sus sueños nunca vio a su hermana, también enferma a partir de un momento de su niñez.
El resto de la madrugada lo dediqué a luchar en contra de sus movimientos de loco. Esa noche se dedicó a quitarse los pañales y luego orinarse. Tuve que agarrarle las manos durante 2 horas hasta que se quedó dormido. Me decía “Amárrame” “¿No me vas a ayudar?”. Fue una noche de mierda.
Esa noche tuve una duda ¿Qué le habrán dicho mis abuelos sobre mí en su sueño? ¿Seré un ángel empecinado en salvarle o un demonio que no quiere que pase sus últimos días en su hogar? El primer día, cuando casi cae desde la camilla cuando lo sacaban de la ambulancia en el Hospital Central, yo evité que besara el suelo. Con ese pensamiento cerré los ojos y fui a dormir tranquilo en las sillas de aluminio que están ubicadas al frente de terapia intensiva.
A propósito, en la tarde volvía ver a las hermanas evangélicas. Me dijeron que a su papá le operarían del pulmón. Estaba inconsciente, pero fuera de peligro. “Está en las manos del Señor”. Esa noche ninguna estuvo en la Terápia Intensiva, tal vez Dios ya hizo su voluntad.
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